Usuarios del Sistema de Transporte Colectivo Metro denunciaron en redes sociales una problemática cada vez más visible: el uso de instalaciones como baños improvisados por parte de personas en situación de calle, particularmente en zonas de torniquetes y vagones lo que ha generado molestias, inconformidad y cuestionamientos sobre las condiciones del servicio.
De acuerdo con testimonios, la falta de vigilancia en accesos y áreas comunes ha permitido que algunas personas ingresen sin pagar y permanezcan en espacios donde realizan necesidades fisiológicas, provocando malos olores, suciedad y una percepción de abandono en varias estaciones del Metro CDMX.
Usuarios señalan que esta situación no solo afecta la experiencia de viaje, sino que también representa un riesgo sanitario, especialmente en horas de alta afluencia. “Es incómodo y desagradable, además de que nadie hace nada”, expresó un usuario en redes sociales, donde circulan imágenes y videos que evidencian el problema.
Especialistas en movilidad urbana advierten que este fenómeno refleja una crisis más amplia: la falta de atención integral a personas en situación de calle, quienes ante la carencia de espacios dignos recurren a infraestructura pública como refugio o para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, coinciden en que esto no exime a las autoridades de garantizar condiciones adecuadas para millones de usuarios que diariamente utilizan el sistema.
Hasta el momento, el Gobierno de la Ciudad de México no ha emitido una postura específica sobre estos casos recientes. No obstante, el llamado ciudadano se centra en reforzar la seguridad, mejorar la limpieza y establecer protocolos que atiendan tanto la problemática social como el mantenimiento del servicio.
El Metro CDMX, considerado uno de los sistemas de transporte más importantes del país, enfrenta así un nuevo reto: equilibrar la atención a sectores vulnerables sin descuidar la calidad y dignidad del servicio para millones de capitalinos.