La autopista Puebla–Orizaba volvió a colocarse en el centro de las alertas de seguridad luego de que transportistas y automovilistas denunciaran una nueva modalidad de asalto utilizada por grupos delictivos en el tramo que cruza el municipio de Esperanza, Puebla. De acuerdo con reportes difundidos en redes sociales y confirmados por autoridades estatales, los delincuentes comenzaron a utilizar extintores para lanzar químicos y humo directamente contra los parabrisas de tráileres y vehículos particulares, reduciendo por completo la visibilidad de los conductores para obligarlos a detenerse y posteriormente cometer robos.
En las últimas 24 horas se reportaron al menos dos incidentes relacionados con esta forma de operación. Uno de ellos involucró a un tractocamión cuyos operadores fueron interceptados luego de que sujetos armados activaran extintores frente a la cabina de la unidad mientras circulaban sobre la autopista Puebla–Orizaba. El momento quedó registrado en video por una cámara instalada en el vehículo y posteriormente fue difundido en redes sociales por transportistas como advertencia para otros operadores. En las imágenes se observa cómo varios sujetos permanecen a un costado de la carretera y accionan los extintores directamente contra el parabrisas, provocando que el conductor pierda totalmente la visibilidad y frene la unidad, situación que fue aprovechada para concretar el robo.
El hecho ocurrió en la zona de Esperanza, uno de los puntos considerados de mayor riesgo sobre la autopista 150D México–Puebla–Veracruz. De acuerdo con la grabación, a menos de un kilómetro del sitio del asalto se encontraba una patrulla de la Guardia Nacional estacionada sobre el acotamiento, aunque hasta el momento la corporación federal no ha emitido un posicionamiento oficial sobre lo sucedido ni se ha confirmado la detención de responsables.
Además del uso de extintores, usuarios denunciaron la colocación de artefactos ponchallantas y objetos metálicos sobre la carpeta asfáltica para obligar a los vehículos a disminuir la velocidad o detenerse. Transportistas han señalado que estas prácticas se combinan con ataques armados, falsos retenes y persecuciones en distintos puntos del corredor carretero que conecta Puebla con Veracruz.
El secretario de Seguridad Pública de Puebla, Francisco Sánchez González, reconoció públicamente que las bandas dedicadas al robo carretero “mutaron” sus métodos de operación y comenzaron a utilizar humo de extintores para generar confusión entre los conductores y facilitar los asaltos, principalmente en la región de Esperanza. El funcionario explicó que anteriormente estos grupos utilizaban tácticas como los llamados montachoques o la colocación de tachuelas y estrellas metálicas sobre el pavimento, pero ahora recurren a nuevas estrategias para evadir operativos y sorprender a los operadores de carga.
Pese a que el gobierno estatal asegura que el robo carretero disminuyó 70.2 por ciento durante el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025, organizaciones de transportistas y operadores continúan señalando a la autopista Puebla–Orizaba como uno de los corredores más peligrosos del país. Datos difundidos por medios locales indican que tan solo en los primeros dos meses de 2026 se contabilizaron 206 asaltos en carreteras poblanas, con 116 casos en enero y 90 en febrero. Además, agrupaciones del sector estiman que en esta ruta puede registrarse un robo al transporte de carga cada 50 minutos.
Como parte de las medidas para contener los delitos, el gobierno de Puebla informó sobre la instalación de 116 cámaras de videovigilancia distribuidas en 30 Puntos de Monitoreo Inteligente sobre el tramo Amozoc–Esperanza de la autopista 150D. Las cámaras están conectadas al sistema C5i y cuentan con monitoreo permanente, botones de alertamiento, seguimiento en tiempo real y capacidad de acercamiento de imagen. La administración estatal también anunció una segunda etapa del proyecto de seguridad que comenzará a más tardar en el mes de junio, y que incluirá lectores de placas y drones de vigilancia en la zona. La inversión total prevista asciende a 268 millones de pesos para cubrir 60 tramos carreteros con un total de 218 cámaras.