Tras el cambio que realizó Standard & Poor’s (S&P), de estable a negativa la perspectiva de la calificación crediticia de la deuda soberana de México, de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que “la economía de México va bien”.
En su conferencia de prensa, Sheinbaum desmintió las preocupaciones fiscales que fueron señaladas por la agencia y reiteró que la situación financiera del país se encuentra en buen estado.
Entre sus declaraciones, dijo que estaba confiada en la economía de México, pues agregó: “vamos bien… Esta calificadora que hace una perspectiva negativa, le vamos a dar la vuelta para que se dé cuenta de que se equivocó”.
La agencia mantuvo la calificación soberana de México en “BBB” para la moneda extranjera y en “BBB+” para la moneda local, por lo que se conservó su grado de inversión debido a la estabilidad política y a la política monetaria.
El cambio negativo produjo alertas sobre el debilitamiento de la flexibilidad fiscal del país, pues S&P explicó que existe un riesgo de consolidación fiscal lenta en respuesta a un bajo dinamismo económico. Esto implica una mayor carga de intereses y un incremento del déficit en México.
De acuerdo con las proyecciones de la agencia, debido a lo anterior, la deuda pública del país subiría al 54% del Producto Interno Bruto para el año 2029, considerando que en 2025 fue del 49%.
Además, después de cuatro años, S&P redujo a negativa la perspectiva de Pemex y CFE. En su caso, la agencia señaló que el apoyo fiscal que el Gobierno mexicano mantendrá hacia las empresas podría afectar negativamente la rigidez de las finanzas públicas mexicanas.
En el caso de Pemex, S&P destacó que entre 2019 y 2025 recibió alrededor de 69 mil 800 millones de dólares por parte del gobierno. La CFE fue calificada como negativa debido a que su función en la transmisión y distribución de energía eléctrica está ligada a las finanzas del Gobierno mexicano.