La famosa cadena de comida rápida Chipotle Mexican Grill llegará a México con el reto de conquistar el paladar de los mexicanos. Su primera sucursal abrirá en julio de 2026 en Monterrey, y planea expandirse hacia la Ciudad de México en 2027.
El próximo jueves 16 de julio, Chipotle abrirá sus puertas en el área metropolitana de Monterrey a través de una alianza con Alsea, empresa que opera marcas como Starbucks, Domino’s Pizza, Burger King, Vips, Italianni’s y Chili’s, entre otras reconocidas cadenas. La compañía tiene previsto que, a lo largo del año, se inauguren más restaurantes en Nuevo León, hasta llegar a la capital del país en 2027.
La nueva sucursal estará ubicada en la Plaza Fiesta San Agustín, en San Pedro Garza García, Nuevo León.
Una de las principales preguntas con la llegada de Chipotle a México es si logrará vender comida de estilo mexicano a los propios mexicanos. Sobre esto, Scott Boatwright, CEO de Chipotle, señaló que en Estados Unidos atienden a clientes de todos los niveles de ingresos, por lo que creen tener la oportunidad de replicar el modelo en los países donde buscan expandirse.
En entrevista, Boatwright destacó que la cadena llega con “un profundo respeto por el patrimonio culinario” de México, ofreciendo opciones gastronómicas prácticas y personalizables para sus clientes.
Hasta el año pasado, Chipotle contaba con 3,900 sucursales en Estados Unidos y más de cien establecimientos internacionales en Europa y Medio Oriente, con México como su próxima expansión.
Tras haber aumentado el precio de los burritos, platillo estrella de la cadena, las ventas mostraron una disminución. No obstante, en abril de este año se reportó una ligera recuperación, con un incremento del 0.5% en ventas en locales establecidos, gracias a un mayor volumen de pedidos.
Para su llegada a México, Boatwright destacó la calidad de los ingredientes frescos, la capacitación de los empleados en atención al cliente y la implementación de nuevos equipos para agilizar la preparación de los platillos.
Chipotle se ha caracterizado por la personalización de cada pedido, propuesta que se mantendrá en México: los clientes podrán elegir base, proteína, vegetales, salsas y acompañamientos, con opciones como burritos, bowls, tacos, ensaladas y quesadillas, todas preparadas al momento.
Esta no es la primera vez que una cadena de comida rápida de estilo mexicano originaria de Estados Unidos intenta establecerse en el país. Taco Bell lo intentó en 1992 con un carrito en la Ciudad de México y posteriormente con sucursales que cerraron en menos de dos años. En 2007 abrió otro establecimiento en Monterrey con la meta de alcanzar 300 tiendas en México, pero tras críticas y la falta de aceptación, cerró definitivamente sus operaciones en el país.