A solo dos días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Ciudad de México está hundida en desánimo por la fiesta futbolera, debido a manifestaciones de grupos civiles inconformes, obras inconclusas y una derrama económica menor a lo que se había prometido. Además, expertos han advertido sobre el incremento de la violencia de género y la explotación sexual infantil en este tipo de eventos internacionales.
Federico Rubli, ponente de la conferencia llamada “Más que fútbol: el Mundial 2026 y la integración de América del Norte” del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, señaló que no se siente la emoción del Mundial en el país, como en otros años. Explicó que esto se debe a los puntos anteriormente mencionados.
Esto también se ha visto reflejado en el turismo. Las autoridades mexicanas habían estimado la llegada de hasta 5 millones de visitantes con motivo del Mundial 2026; sin embargo, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) previó la llegada de solo 1.2 millones de turistas, que tendrán un promedio de gastos entre 350 y 500 dólares diarios. De acuerdo con estas cifras, la derrama económica sería de entre 1,200 y 1,500 millones de dólares.
El IMEF estimó un crecimiento para el Producto Interno Bruto de 1.2%, mientras que las estimaciones previas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público mantenían un estimado optimista de entre 1.8 y 2.8%, pese a que las estimaciones del mercado rondan el 1%.
Además, el Mundial también traerá riesgos para la población. Académicos de la Universidad Iberoamericana advirtieron sobre la llegada de depredadores sexuales disfrazados de aficionados del fútbol y, con ello, el incremento de la explotación sexual de menores de edad, ya que grupos criminales aprovecharán el evento internacional para prostituir a infantes con los turistas que llegarán a las ciudades sede de la Copa.
Ernesto López Portillo, coordinador del programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana, advirtió que el 34.6% del turismo sexual infantil en el país es cometido por personas originarias de Estados Unidos y Canadá. Además, explicó que durante este tipo de celebraciones deportivas existen factores que aumentan la vulnerabilidad de los menores.
La fiesta mundialista también tendrá que enfrentarse al descontento de diversos grupos civiles que han amagado con boicotear este evento. El 11 de junio se esperan diversas movilizaciones en distintos puntos de la Ciudad de México por parte de colectivos de madres buscadoras, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, transportistas y campesinos, pensionados de Pemex y la CFE, entre otros.
Estos grupos han asegurado que la sede de la Copa Mundial 2026 es un intento del Gobierno para maquillar todas las problemáticas que está atravesando el país durante el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, como la crisis de desaparecidos o la inseguridad que se vive en la mayoría de las entidades federativas.
Otro tema que ha generado críticas hacia la organización son las obras públicas que se han llevado a cabo para embellecer la imagen de la Ciudad de México, ya que han causado cierres totales o parciales de transportes públicos, además de las críticas por el poco tiempo en el que se realizaron.
De acuerdo con la académica Jimena de Gortari Ludlow, el Gobierno de la Ciudad de México invirtió más de 23 mil millones de pesos en estas obras; sin embargo, cuestionó si estas durarán solo para los cinco partidos que se jugarán en la capital o si se utilizó ese presupuesto para transformar lo que llevaba años sin ser atendido, como distintas líneas del Sistema de Transporte Colectivo Metro.
“Cuando una ciudad invierte en lo que se requiere para un evento, tiende a desatender lo que se necesita después de un evento”, explicó De Gortari.
Mientras todo esto preocupa a los capitalinos, la solución del Gobierno de México a todos los problemas que atrajo el Mundial, fue publicar un decreto en el Diario Oficial de la Federación para suspender las labores en el sector público y privado en la Ciudad de México el día de la inauguración de la Copa Mundial. Esto, para no generar tráfico en las calles o para dar una buena imagen de la capital a los turistas que llegarán en los próximos días.