El partido entre México y Portugal, que además fue la reinauguración del Estadio Banorte, sirvió como una primera prueba para evaluar la movilidad y organización del inmueble, ante los partidos programados en la Ciudad de México durante la Copa Mundial de Fútbol 2026.
Los aficionados que asistieron al partido del pasado sábado 28 de marzo denunciaron que el estadio cuenta con problemas de acceso y dificultades en la logística para llegar al inmueble. Además, sirvió como una primera prueba para evaluar la funcionalidad de los alrededores del entonces Estadio Azteca.
Los asistentes señalaron las dificultades para arribar al recinto, especialmente para quienes utilizan transporte público. La denuncia señaló uno de los principales retos de las autoridades ante el Mundial. De acuerdo con informes, la Ciudad de México espera cerca de 5 millones de aficionados durante la época mundialista.
Los asistentes declararon que deseaban una mayor organización. A pesar de las ineficiencias señaladas, los aficionados reconocieron cambios positivos en los alrededores del inmueble, como el orden en las inmediaciones del estadio, en las cuales anteriormente abundaba el comercio informal.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que sí hubo fallas de logística; sin embargo, calificó el encuentro deportivo como un ejercicio positivo. Además, agregó que los errores deben corregirse antes de la inauguración del Mundial, que será en el mismo recinto el 11 de junio con el partido de México vs. Sudáfrica.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será la vigésima tercera edición del torneo y la primera en contar con países anfitriones: México, Estados Unidos y Canadá. En México, los partidos se llevarán a cabo en Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México, en la que se jugarán cinco partidos.
El operativo de ensayo en el encuentro amistoso del sábado incluyó un cierre perimetral de un kilómetro a la redonda y generó dificultades para los asistentes. Además, se prohibió el acceso al estacionamiento del recinto, lo que provocó retrasos en la llegada de los aficionados. Según informes, a minutos de haber comenzado el partido aún había grandes filas a las afueras del estadio esperando pasar al evento.
Entre las polémicas fallas en la logística, se reportó el fallecimiento de un aficionado, el cual cayó desde la zona de palcos hasta el estacionamiento del Estadio Banorte durante la reinauguración. Las autoridades reportaron que llevan a cabo las investigaciones para reconstruir el hecho que dejó el saldo de un muerto en el partido amistoso de México vs. Portugal.
La remodelación del entonces Estadio Azteca tomó un tiempo de dos años, en el que permaneció completamente cerrado. A solo tres meses de la inauguración del Mundial, el Gobierno de la Ciudad de México y la administración del Estadio Banorte aseguraron que trabajarán para ajustar los flujos de transporte público hacia el recinto, así como los accesos peatonales al lugar.