El rescate de miles de animales en situación de abandono o maltrato representa uno de los principales retos para las autoridades encargadas de su protección. Entre octubre de 2024 y junio de 2026, la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México recibió 40 mil 483 solicitudes de rescate y resguardó a cuatro mil 773 animales.
Sin embargo, durante ese mismo periodo únicamente 694 animales fueron adoptados, equivalente a 14.54 por ciento de los ejemplares resguardados, de acuerdo con cifras del Segundo Informe de Gobierno capitalino. Estos datos muestran que el problema no termina con el rescate, sino que requiere mecanismos para garantizar la recuperación, cuidado y reintegración de los animales.
Ante este escenario, cobra relevancia la reforma constitucional impulsada por el Partido Verde y aprobada por el Congreso de la Unión en diciembre de 2024, mediante la cual se estableció la prohibición del maltrato animal y se reconoció la responsabilidad del Estado de garantizar su protección, trato adecuado, conservación y cuidado.
La reforma también otorgó al Congreso de la Unión facultades para legislar en materia de bienestar animal, con el propósito de establecer bases generales que permitan fortalecer las acciones de protección y atención en todo el país. De esta manera, el bienestar de los animales dejó de ser únicamente un asunto de atención local para incorporarse como una responsabilidad reconocida desde la Constitución.
El Partido Verde señaló que las cifras de la Brigada de Vigilancia Animal evidencian la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, rescate y protección, pero también de generar condiciones para que los animales recuperados puedan encontrar un hogar y tener una vida adecuada. En este sentido, destacó que el nuevo marco constitucional permite avanzar hacia una legislación nacional que establezca mayores obligaciones y mecanismos de protección frente al abandono y el maltrato.