Las peleas de perros continúan realizándose de manera clandestina en México, pese a que desde 2017 esta práctica está prohibida y sancionada. Ante ello, el Partido Verde en la Cámara de Diputados propuso aumentar las penas para quienes organicen, promuevan o participen en estos combates, al considerar que detrás de cada pelea existe una historia de maltrato, explotación y sufrimiento animal.
El grupo parlamentario señaló que los perros utilizados en estas actividades no son animales peligrosos por naturaleza, sino víctimas de entrenamientos violentos, golpes, hambre y explotación para participar en enfrentamientos que pueden terminar en graves lesiones, mutilaciones o incluso la muerte. Advirtió además que cuando dejan de ser útiles para las peleas, muchos son abandonados o asesinados, asimismo, señaló que estas actividades también pueden estar relacionadas con apuestas ilegales y otras conductas delictivas.
Por ello, el Partido Verde planteó elevar de tres a seis años la pena de prisión para quienes incurran en estas prácticas, además de establecer multas económicas. La propuesta busca fortalecer las herramientas legales para combatir las peleas clandestinas y enviar un mensaje claro de que el maltrato y la violencia contra los animales no pueden ser entretenimiento.
El Verde destacó que proteger a los animales también implica combatir la normalización de la violencia y promover una sociedad más respetuosa de la vida. Señaló que las leyes deben acompañarse de conciencia y participación ciudadana para erradicar estas prácticas y evitar que nuevas generaciones crezcan viendo el sufrimiento animal como una forma de diversión. “Un México sin violencia animal es posible”, sostuvo el instituto político.