El sistema de Salud en Tabasco, el llamado IMSS-Bienestar, no solamente está en la crisis: si no que tiene entre la vida y la muerte a enfermos con cáncer.
Ella es Katherine, apenas de cuatro años de edad, vive en Tabasco y su infancia ha sido internada en un hospital: su estado podría mejorar, pero el IMSS-Bienestar no le está dando ninguna posibilidad.
La madre de Katherine la mantiene sonriente, puede verse en el video que comparte de ella, aparece acostada en cama es la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social de Villa Hermosa de Tabasco.
Los trabajadores de la salud en esta clínica, mantienen a Katherine con vida, por medio de quimioterapias. Ella lo que necesita es radioterapias, pero la falta de equipos y principalmente por la crisis en salud por la que pasa México, tiene en el olvido a pacientes con cáncer.
Pasan los días, meses ya pasó un año y la radioterapia que la pequeña necesita, no llega. Mientras pasan los días el cuerpo de Katherine se debilita son las quimioterapias que le aplican y que le están afectando su médula; ella ya no soporta: apenas tiene cuatro años.
Katherine lucha contra ese tumor de Wilms: su esperanza de vida depende de ese equipo de radioterapias que desde hace año no llega así están 130 pacientes con cáncer en Tabasco.
Las autoridades locales han expuesto que atienden este problema: pero pasan los meses y el problema continúa y la situación de salud de los enfermos empeora.
Sin embargo, la atención requiere de especialistas que puedan atender un teman delicado en menores como lo es este tumor de Wilms, Katherine lucha no solo contra ese tumor, sino contra todo un sistema de salud en México, que en vez de garantizar la salud, este lo aniquila.
Las inconformidades con relación a la atención médica en Tabasco han llegado al gobernador pero estas, no logran nada. Este caso se suma a otros: que lamentablemente pasan en México con el sistema de salud: en abril del año pasado y debido a los pocos insumos en las clínicas, una enfermera utilizó una botella como mascarilla para oxigenar a un bebé recién nacido las autoridades suspendieron al médico y equipo de enfermeros que lo hizo.
En el caso de Katherine no hay botella de agua que pueda remplazar la atención que da un aparato específico de radioterapias, ella de apenas cuatro años, lucha por vivir y en un futuro contar esta terrible pesadilla que viven los enfermos con cáncer esa pesadilla que el gobierno de la cuarta transformación no quiere enfrentar.