La alianza oficialista que es liderada por el partido en el poder, es decir Morena y que era conformada hasta hace unos días, por el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo; por medio de la cual consiguieron fortalecerse y lograr llegar a la presidencia; ya ha comenzado a presentar roces y fracturas después de 8 largos años juntos.
Estas rupturas se presentan de cara a las elecciones intermedias del 2027, donde diversos líderes del Partido Verde han manifestado que tienen la fuerza suficiente para competir en solitario en distintos estados de la república, por lo que han pedido ir solos o que se les dé prioridad a sus perfiles en San Luis Potosi, Queretaro, Zacatecas, Tamaulipas y Quintana Roo; así como también ya han presentado sus diferencias para las elecciones locales en la Ciudad de México y en Oaxaca.
Mientras que por su parte, el Partido del Trabajo ha sido más sutil y cuidadoso en cuanto al estado de sus relaciones con Morena, ya que no han manifestado de manera clara alguna intención de ir de forma solitaria en alguna de las 17 elecciones a gobernador, aunque sí que han marcado una distancia de manera notoria en el nivel legislativo, intentando demostrar que ellos también tienen fuerza y visión propia, frenando con su voto las distintas propuestas de Morena y las reformas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Recordemos que el pasado 7 de marzo, Morena estableció sus reglas para la postulación de candidaturas, esto sin consultar a sus partidos aliados, imponiendo de esta manera, que sólo bajo ese método se acompañarán a los perfiles para gobernador y en donde destacan reglas de realización de encuestas y veto total al nepotismo.
En este escenario, los senadores del Partido Verde han reconocido que mantienen una alianza con Morena a nivel nacional y legislativa pero han manifestado que prefieren que en los estados se les respete como autónomos.
Inclusive el senador Luis Armando Melgar expresó lo siguiente al ser cuestionado sobre la alianza: “somos aliados, no una extensión de Morena… No somos sometidos a Morena, Tenemos una alianza legislativa, sí, pero no confundamos la alianza legislativa con una alianza electoral”, aseveró.
Además reforzó las intenciones del Partido Verde por competir en solitario en San Luis Potosí mencionando: “Ha habido declaraciones muy desafortunadas de la líder de Morena con respecto a nosotros en el tema de San Luis Potosí, pero, insisto, donde podamos ir solos y tengamos el músculo para hacerlo vamos a levantar la mano”.
Sin duda alguna, estos movimientos en solitario y las fracturas que se han presentado en la alianza oficialista, han cimbrado el escenario político del país; donde algunos especialistas apuntan a que esta estrategia por parte del Partido Verde podría tener dos posibles objetivos, que serían, por un lado medirse a sí mismo en una elección que no le representa un gran riesgo y, por el otro, juega a las fuerzas de base electoral con Morena, algo que en su momento le fue imposible con el PRI.
Mientras que por el lado del Partido del Trabajo que no cuentan con una base electoral suficiente, han recurrido a los recientes roces con Morena, y específicamente con las propuestas de la presidenta Claudia Sheinbaum, en un intento de “darse su lugar” dentro de la alianza, donde podrían sentirse poco valorados.
Ahora solo queda ver, sí en primer lugar podrán competir realmente en solitario, y en segundo lugar sí de verdad son tan fuertes como ellos creen en los diversos estados.