Niñas, niños y adolescentes quedan huérfanos por accidentes provocados por conductores que deciden manejar después de beber, dejando detrás no sólo una víctima mortal, sino familias destrozadas y menores que pierden de golpe a uno de sus padres.
El dirigente del Partido Verde en la Ciudad de México, Jesús Sesma Suárez, advirtió que no se puede permitir que estas tragedias terminen únicamente con una sanción para el responsable mientras los hijos de las víctimas quedan en el desamparo. Como ejemplo, recordó el caso ocurrido en la alcaldía Gustavo A. Madero, donde una mujer perdió la vida tras ser atropellada presuntamente por un conductor ebrio, dejando a su hijo sin su madre. “No estamos hablando de estadísticas, estamos hablando de niñas y niños que pierden a sus padres, su estabilidad y su futuro”, señaló.
De acuerdo con las cifras citadas por el Partido Verde, en México ocurren 47 siniestros viales diarios relacionados con el consumo de alcohol, ante esta realidad, Sesma Suárez planteó que quien provoque la muerte de una persona por manejar en estado de ebriedad debe responder económicamente por las consecuencias que deja en los menores.
La propuesta contempla establecer una pensión obligatoria para los hijos que queden huérfanos, además de garantizar alimentos, educación y manutención mensual hasta que concluyan sus estudios. También plantea atención médica y psicológica y mecanismos de seguimiento para evitar que las familias tengan que pelear durante años para recibir el apoyo que les corresponde.
“El Partido Verde no busca castigar por castigar; busca proteger a quienes más lo necesitan. Nadie debería quedarse solo después de una tragedia, y mucho menos una niña, un niño o un adolescente”, afirmó Jesús Sesma.