El Partido Verde en la Ciudad de México advirtió sobre el riesgo que representa la sumisión química, una práctica mediante la cual se administran sustancias a una persona sin su consentimiento para dejarla en estado de vulnerabilidad y exponerla a otros delitos.
Jesús Sesma Suárez, señaló que es urgente cerrar los vacíos legales que actualmente pueden impedir que estas conductas sean sancionadas de manera adecuada. Advirtió que las víctimas pueden quedar indefensas, perder el control de sus actos y estar expuestas a situaciones que pongan en riesgo su salud, su integridad e incluso su vida.
Ante esta problemática, Sesma Suárez impulsa una iniciativa para tipificar el delito de sumisión química en el Código Penal de la Ciudad de México, con penas de hasta 17 años de prisión para quienes administren o suministren sustancias en bebidas con la intención de causar daño a otra persona.
Pero la propuesta no se queda en el castigo. El Partido Verde también plantea reformar la Ley de Establecimientos Mercantiles para obligar a bares y centros nocturnos a contar con dispositivos detectores de bebidas dopadas, con el objetivo de prevenir estos hechos y ofrecer mayores herramientas de protección a quienes acuden a estos lugares.
“En el Partido Verde no queremos más vidas en riesgo por este tipo de prácticas. Es momento de actuar con responsabilidad y garantizar espacios seguros para todas y todos”, afirmó Jesús Sesma Suárez.
La propuesta busca que drogar a una persona sin su consentimiento deje de ser una conducta que pueda quedar en la impunidad y que bares y centros de diversión también participen activamente en la prevención. La diversión no puede convertirse en una amenaza y una bebida no debe convertirse en una trampa.