Durante las primeras horas del día de ayer, se reportó que un grupo de hombres armados y encapuchados irrumpieron de manera violenta en la casa de una periodista, identificada como Roxana Berenice Guzmán Ramírez, ubicada en Nanchital, Veracruz; sin que hasta el momento se conozca su paradero o situación actual.
El hecho quedó registrado gracias a cámaras de seguridad que se encontraban en el domicilio y las terribles imágenes del momento en que los agresores ingresaron y sustrajeron a la periodista, se viralizaron rápidamente en redes sociales, en donde los usuarios apelaron a la responsabilidad política de la Gobernadora en funciones de la Entidad, Rocío Nahle, exigiendo que trabajara en el hecho.
La periodista Roxana Berenice Guzmán, quien es la directora del portal “Pulso Informativo del Sureste”, de manera lamentable no ha sido ajena a las agresiones en su contra debido a ejercer su profesión, pues sufrió violencia y criminalización por parte de políticos y medios desde el año 2017, año en el que inclusive asesinaron a su esposo.
Debido a la gravedad del suceso, distintas organizaciones internacionales de derechos humanos y colectivos locales han exigido a las autoridades de manera inmediata que la periodista aparezca con vida, pues supuestamente la Fiscalía General del Estado de Veracruz, mediante la Fiscalía Regional de Coatzacoalcos ya abrió una carpeta de investigación formal.
Sin embargo, algo que ha causado enojo e indignado a la población en general, es el hecho de que ni de manera personal o institucional, la actual Gobernadora del Estado, Rocío Nahle ha salido para hacer una declaración, posicionamiento o comunicado público y oficial sobre el caso.
En un momento, en el que se ha señalado a Veracruz como una zona de silencio, miedo y violencia en contra de la prensa, debido a que según los informes oficiales presentados ante el Congreso del Estado por la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas; solamente durante el año pasado 2025, se registraron 39 agresiones en contra de comunicadores en 52 municipios de Veracruz, durante la administración de Rocío Nahle.
Además, diversos colectivos de prensa también han denunciado que la administración estatal le ha retirado la protección y los escoltas a periodistas locales que se encuentran en situaciones de alto riesgo, por lo que se han visto obligados a tramitar amparos federales.
Ante esta situación, la oposición mexicana ha intentado “aprovechar” la situación para culpar a los Gobiernos de Morena por el secuestro de la periodista, en donde figuras non-gratas de la política mexicana como la senadora panista, Lilly Tellez; o el dirigente del PRI, “Alito” Moreno; han hablado respecto al caso con fines de perjudicar a Morena.