El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una de sus advertencias más alarmantes en medio del conflicto con Irán, al asegurar que “esta noche morirá toda una civilización”, en referencia a un posible ataque si no se cumplen sus exigencias.
El mensaje fue difundido a través de su red social Truth Social, donde el mandatario estadounidense fijó un ultimátum para que Irán reabra el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. De no hacerlo, advirtió, las consecuencias serían devastadoras.
“Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, escribió Trump, elevando el tono del conflicto a niveles inéditos.
La amenaza se da en un contexto de creciente tensión militar. En las últimas horas, Estados Unidos ha lanzado ataques contra objetivos estratégicos en territorio iraní, incluyendo infraestructura clave en la isla de Kharg, considerada fundamental para las exportaciones petroleras del país.
El ultimátum estadounidense establece como plazo las 20:00 horas (tiempo de Washington), momento en el que podría definirse una escalada mayor del conflicto si Teherán no cede a las demandas.
Por su parte, Irán ha respondido con firmeza, rechazando las condiciones y advirtiendo que cualquier agresión será respondida con represalias que podrían extenderse más allá de la región.
Analistas internacionales han señalado que el lenguaje utilizado por Trump, al hablar de la posible destrucción de una “civilización”, podría implicar violaciones al derecho internacional humanitario, al sugerir ataques contra infraestructura civil esencial.
La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de esta crisis, ante el riesgo de que el conflicto escale hacia una confrontación de gran escala en Medio Oriente, con impacto directo en la estabilidad global, los mercados energéticos y la seguridad internacional.
Mientras tanto, millones de personas en la región permanecen en incertidumbre ante la posibilidad de una ofensiva que podría marcar un punto de no retorno en la historia contemporánea.