Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se presentaron por segunda ocasión ante la Corte de Brooklyn, en Nueva York. El juez rechazó desestimar el caso del expresidente de Venezuela, quien fue arrestado y destituido del poder el pasado 3 de enero del presente año.
Esta es la segunda audiencia a la que se presentan el exfuncionario venezolano y su esposa; la primera se llevó a cabo el 5 de enero en Nueva York, solo dos días después de que fueron trasladados desde Venezuela. Durante la primera audiencia, Nicolás Maduro fue acusado de los delitos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas de fuego. Sin embargo, Maduro se declaró “inocente” y dijo ser un “prisionero de guerra”.
La audiencia que se llevó a cabo por la mañana del 26 de marzo fue presidida por el juez Alvin Hellerstein, quien ocupa el cargo desde 1998. Hellerstein ha presidido distintos juicios de gran repercusión mediática durante su trayectoria en el distrito de Nueva York, entre ellos el caso en el que Donald Trump buscó revocar su condena por haber pagado a una exmodelo a cambio de su silencio.
La audiencia dio inicio a las 11:00 horas, con el primer alegato de la defensa de Maduro. Su abogado, Barry Pollack, declaró que su cliente tiene el derecho de contar con una defensa propia y sostuvo que también cuenta con el derecho de utilizar fondos del gobierno venezolano para pagar la defensa que él elija; de lo contrario, no podrá financiar el servicio de un abogado.
Además, Pollack afirmó que la imposibilidad de Maduro y Flores de pagar una defensa debido a las sanciones económicas impuestas debería servir como fundamento para desestimar el caso.
Ante los alegatos del abogado de Maduro y, a pesar de que aseguró que el “derecho a la defensa es primordial”, el juez afirmó que la pareja venezolana no puede utilizar fondos del gobierno de su país para pagar abogados, ya que se encuentran sujetos a sanciones desde 2019. Agregó que esta prohibición no viola los derechos de los acusados, pues mencionó que la elección de un abogado no supera las preocupaciones en torno a la seguridad nacional.
Durante la audiencia también se abordó el tema de desestimar el caso en contra del expresidente de Venezuela y su esposa, a lo que el juez Hellerstein afirmó que se rechazaba la solicitud, la cual estaba basada en que las sanciones estadounidenses a Venezuela impiden pagar los honorarios de la defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
A diferencia de la primera audiencia, ambos acusados se mantuvieron en silencio durante los 90 minutos que duró, al igual que los asistentes. La pareja venezolana se mantuvo sentada, vestida con sus uniformes de prisión, mientras escuchaba la traducción de la audiencia a través de unos audífonos.
Los fiscales de Estados Unidos mencionaron que los acusados ya habían “saqueado” la riqueza de Venezuela para su propio beneficio durante más de 25 años, por lo que también se pronunciaron en contra de permitir que fondos gubernamentales del país sudamericano financiaran los abogados de Maduro y su esposa.
Según informes de medios de comunicación, al final de la audiencia el juez pareció estar de acuerdo con los abogados de Maduro sobre el financiamiento de su defensa, ya que el caso requiere de muchos fondos. Ante esto, se reportó que Maduro se mostró complacido al concluir la audiencia, pues sonrió y se despidió de mano de su equipo de abogados.
Al término de la audiencia se desplegó un gran operativo de seguridad para trasladar a Nicolás Maduro y a su esposa de nueva cuenta al Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, Nueva York, donde se encuentran desde el pasado enero. Hasta ahora, no se ha estipulado una fecha para la próxima audiencia.
Por otro lado, en las inmediaciones del tribunal se presentaron disturbios por movilizaciones a favor y en contra del caso de Nicolás Maduro y su esposa. Agentes de la policía de Nueva York separaron a manifestantes que se peleaban a golpes y lograron dividir a los grupos con una barrera metálica.
El grupo a favor de Maduro exigió libertad para el expresidente y señaló el caso como “imperialismo estadounidense”. Para mostrar su rechazo hacia el juicio, los manifestantes corearon consignas a las afueras del tribunal e incluso mostraron su apoyo a Irán, país que se encuentra en medio de un conflicto armado con Estados Unidos.
A su vez, el grupo contrario se presentó en el lugar con bocinas y música a todo volumen para “silenciar” al grupo a favor del expresidente. Además, mostraron carteles con la cara de Maduro y otros mandatarios, a quienes calificaron como “criminales”.
Nicolás Maduro Guerra, hijo del expresidente venezolano, realizó movilizaciones a favor de sus padres en Caracas, Venezuela. La movilización aseguró que Nicolás Maduro y Cilia Flores llevan 83 días secuestrados en Estados Unidos y portaron banderas con el hashtag “Bring them back” (Los queremos de vuelta).