Los activistas que viajaban en la Flotilla Global Sumud, entre ellos tres mexicanas, fueron deportados por el Ministerio de Exteriores de Israel el jueves 21 de mayo. El grupo se dirigía hacia Gaza para llevar ayuda humanitaria cuando fueron interceptados por fuerzas israelíes en aguas internacionales.
En la flotilla viajaban Violeta Núñez, profesora y periodista; Sol González Eguía, especialista en psicología social; y Paulina del Castillo Poblano. De acuerdo con la información, las mujeres se encontraban en la embarcación Venus.
Tras la detención de todos los activistas, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, difundió videos en los que los extranjeros se encontraban detenidos, esposados y obligados a estar de rodillas en el piso.
En total, eran 430 activistas los que viajaban en la Flotilla Global Sumud y que fueron detenidos en aguas internacionales. Tras permanecer en Israel aproximadamente 72 horas, todos fueron deportados en tres aviones fletados por Turquía desde el Aeropuerto Internacional Ramón, al sur del país. Según la información, el primer avión despegó alrededor de las 15:00 horas locales.
En días anteriores, cuando se dio a conocer la captura de las tres mexicanas en aguas internacionales, el Gobierno de México hizo un llamado a Israel para respetar los derechos humanos de los activistas que iban a bordo de la Flotilla Global Sumud y que tenían como destino Gaza. A su vez, se activó una red de asistencia consular en la región para lograr su liberación inmediata.
Roberto Velasco, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), indicó que, desde antes de que fueran trasladadas a territorio israelí, mantuvo un contacto permanente con los familiares de las tres mujeres mexicanas, al igual que con las embajadas y consulados mexicanos en Medio Oriente y Europa.
El canciller también reclamó el pleno respeto de los derechos humanos de las activistas mexicanas y exigió las garantías de su integridad física y acceso consular inmediato.
Dicha flotilla internacional había partido desde el puerto italiano de Augusta y tenía como fin cruzar el Mediterráneo para llegar a la Franja de Gaza y así poder entregar ayuda humanitaria a la población palestina.
Esta no es la primera vez que la Flotilla Global Sumud intenta llegar a Palestina con ayuda humanitaria; en otoño de 2025 también fueron interceptadas 40 embarcaciones en aguas internacionales y posteriormente trasladadas a territorio israelí.