Las recientes acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) han encendido protestas en todo el país, tensando el clima político y social en Minneapolis y más allá. La controversia ha trascendido fronteras y generado respuestas tanto locales como internacionales.
El martes pasado, una multitud anti-ICE irrumpió en la oficina del gobernador Tim Walz en el Capitolio de Minnesota, exigiendo respuestas y acciones concretas ante el despliegue federal y el uso excesivo de la fuerza. Los manifestantes, reunidos bajo consignas como “Hagan su trabajo”, exigen frenar lo que consideran abusos y detenciones arbitrarias por parte de los agentes migratorios.
El conflicto diplomático también escaló cuando la Cancillería de Ecuador presentó una nota de protesta formal después de que agentes de ICE intentaran entrar sin autorización al Consulado ecuatoriano en Minneapolis. El gobierno ecuatoriano calificó el intento de violación de espacios diplomáticos como “inadmisible” y demandó garantías de respeto a la soberanía consular.
Además del centro de los conflictos en Minnesota, protestas vinculadas a las acciones de ICE se han extendido por decenas de estados y cientos de ciudades de Estados Unidos. Organizaciones civiles y de derechos civiles convocaron el movimiento “ICE Out For Good”, que logró más de 1 mil protestas y vigilias en más de 500 ciudades de los 50 estados del país, según reportes de convocatorias nacionales. Estas movilizaciones buscan visibilizar la indignación por los recientes tiroteos y prácticas de inmigración, incluyendo el asesinato de la ciudadana Renee Nicole Good a manos de un agente y la muerte de Alex Pretti en Minneapolis, así como denunciar la presencia federal en comunidades locales.
Los manifestantes han marchado no solo en Minneapolis, sino también en San Francisco, Los Ángeles, Boston, Nueva York, Filadelfia y otros centros urbanos, con demandas que van desde la destitución de oficiales implicados hasta el fin de los operativos migratorios sin supervisión judicial clara. En Minnesota, sindicatos, líderes comunitarios y organizaciones religiosas coordinaron una huelga general y un “apagón económico” que cerró negocios y suspendió actividades como forma de protesta.
El tema de las detenciones de menores ha intensificado aún más la indignación pública. Informes de enero de 2026 indican que agentes, en ocasiones armados y enmascarados, han detenido a estudiantes, incluido a niños de 5 años a 10 años, cerca de escuelas o en sus hogares tras ser observados. Estas acciones han sido criticadas por grupos de derechos humanos y defensores de inmigrantes por la falta de transparencia y supervisión en las prácticas de detención.
En este clima de creciente polarización, la disputa sobre las acciones del ICE continúa alimentando movilizaciones masivas en decenas de estados, poniendo a prueba no sólo las políticas migratorias del gobierno federal, sino también el equilibrio entre seguridad, derechos civiles y libertades individuales en Estados Unidos.