En un reciente mensaje del líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Moytabá Jameneí aseguró que Irán había resultado vencedor indiscutible en la guerra de Oriente Medio, la cual fue iniciada por el gobierno de Estados Unidos y el de Israel, al considerar al país islámico una amenaza debido a sus proyectos nucleares.
El conflicto entre los tres países cumplió más de 40 días y, aunque pareció haberse reducido la tensión después de que el presidente Donald Trump aceptó las condiciones de Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, los enfrentamientos directos entre Israel y el grupo paramilitar Hezbolá provocaron que Irán diera marcha atrás a los acuerdos.
En el mensaje del ayatolá Jameneí mencionó que se consideran posibles cambios estratégicos en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Adelantó que “con el permiso de Dios” no dejarán en paz a sus agresores (Estados Unidos e Israel), quienes han atacado y amenazado a su país.
A pocas horas de que se cumpliera el plazo que Donald Trump había impuesto al gobierno iraní para reabrir el Estrecho de Ormuz, el 7 de abril el presidente estadounidense amenazó de forma directa a toda la población de Irán, pues emitió un mensaje en el que dijo que “una civilización completa moriría por la noche”. Aseguró que “47 años de extorsión, corrupción y muerte finalmente llegarán a su fin”.
Ante las amenazas de Donald Trump, el ayatolá aseguró que su país reclamará la compensación por cada uno de los daños que ha causado la guerra: “el precio de sangre de los mártires y de los heridos” del conflicto armado.
El líder de la Revolución Islámica ha insistido en que su país no inició el conflicto; sin embargo, no cederá en sus posicionamientos. Además, hizo un llamado a los países al sur de Irán para que tomen distancia de las potencias occidentales. Advirtió que desconfiaran de las promesas de los que él denominó como “demonios” y les solicitó una reacción apropiada.
Por otro lado, Ibrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, aseguró que se convertirá en ley el nuevo método de gestión del Estrecho de Ormuz, por lo que dio a entender que el país podría cobrar una cuota por el paso de buques por la zona energética estratégica. Aseguró que la medida garantiza la seguridad y el desarrollo sostenible de la región.
Sobre este punto, el presidente estadounidense dijo que tenía “informes de que Irán está cobrando tarifas a los petroleros que transitan por el Estrecho de Ormuz”. El mandatario exhortó al país islámico a dejar de hacerlo: “¡Más les vale que no lo hagan y, si lo hacen, que paren ya!”.
A pesar de que Trump declaró que ya había logrado acuerdos con el gobierno iraní, esta nueva declaración evidenció que podría volver a oponerse a las exigencias del país de Oriente Medio para el cese al fuego bilateral y la reapertura total del Estrecho. Según la información, a principios de la semana el presidente estadounidense aseguró que su país cobraría esas tasas por el paso de vehículos y denominó al país norteamericano como “los ganadores”.
¿Qué habían acordado Estados Unidos e Irán?
Antes de vencerse el plazo que Donald Trump había impuesto a Irán, la Secretaría General del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán emitió un comunicado en el que dijo que, a través de Pakistán, se le hizo llegar al gobierno estadounidense diez puntos para darle fin a la guerra.
En los diez puntos se detalló que debía existir un paso organizado por el Estrecho de Ormuz con la coordinación de las Fuerzas Armadas iraníes.
La Secretaría General del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán enfatizó que el documento no significaba el fin de la guerra, pues se espera que entre en negociaciones con el lado estadounidense, ya que el gobierno iraní no aceptará una conclusión hasta que “los detalles de estos principios se completen en las negociaciones finales”.
Otro de los puntos relevantes del documento fue el planteamiento de poner fin a la guerra contra todos los componentes del Eje de la Resistencia, incluyendo Hezbolá (uno de los objetivos prioritarios de Israel).
Del lado estadounidense, Donald Trump anunció en su cuenta de Truth que, después de mantener conversaciones con el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, se le solicitó que detuviera los ataques que tenía programados para la noche del 7 de abril. Sobre el acuerdo de diez puntos mencionó que el gobierno estadounidense cree que constituirá una base viable para la negociación en medio del conflicto armado.
Conflicto Israel-Líbano
Lo que parecía haber calmado la tensión en Oriente Medio terminó cuando Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, declaró que los acuerdos de Estados Unidos e Irán no incluían las operaciones militares que llevaba a cabo en Líbano contra el grupo paramilitar Hezbolá, considerado uno de los objetivos prioritarios del país.
Pese al acuerdo de cese al fuego entre su aliado, Estados Unidos, e Irán, Israel lanzó una serie de ataques contra Líbano, considerados como uno de sus operativos más intensos desde el inicio de la guerra. Se aseguró que atacaron más de 100 centros de mando y emplazamientos militares de Hezbolá. Debido a los bombardeos se reportaron al menos 300 personas muertas y más de mil heridas.
Irán aseguró que este ataque se trataba de una “flagrante violación” al acuerdo y pidió a Estados Unidos que detuviera la agresión de su aliado israelí. A pesar del saldo que dejó el ataque, Israel ha asegurado que solo busca debilitar a Hezbolá.