Las autoridades sanitarias de Francia confirmaron la primera muerte humana relacionada con el virus Shamonda, luego del fallecimiento de un hombre de 60 años con un cuadro de inmunodepresión severa que permanecía hospitalizado en Lyon. El caso fue notificado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), lo que activó el seguimiento internacional del patógeno.
De acuerdo con los reportes oficiales, el paciente presentó complicaciones neurológicas que estarían vinculadas a la infección. El caso ha llamado la atención de la comunidad científica debido a que, hasta ahora, el virus Shamonda era considerado un agente que afectaba exclusivamente al ganado y no existían registros confirmados de contagio en seres humanos.
Pese al hallazgo, las autoridades francesas y los organismos internacionales de salud señalaron que no existe evidencia de riesgo para la población en general. Hasta el momento tampoco se han identificado indicios de transmisión entre personas ni condiciones que hagan pensar en brotes de gran escala.
El virus Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y forma parte del serogrupo Simbu, una familia viral relacionada con enfermedades que afectan principalmente al ganado. Fue identificado por primera vez en Nigeria durante la década de 1960 y durante años permaneció limitado al ámbito veterinario.
Durante 2026, una variante denominada Shamonda-Europe fue detectada en granjas de países como Francia, Alemania, Suiza, España, Bélgica e Italia. En los animales, la infección puede provocar fiebre, diarrea, debilidad generalizada y una importante reducción en la producción de leche. Los estudios también señalan que puede afectar a fetos durante la gestación y provocar abortos o malformaciones.
Sobre el contagio de animal a humano, la principal hipótesis apunta a que el paciente fue infectado por la picadura de insectos del género Culicoides, conocidos comúnmente como jejenes. Estos adquieren el virus al alimentarse de animales infectados y posteriormente pueden transmitirlo a otros huéspedes.
Los investigadores consideran que la condición de inmunodepresión que padecía el paciente favoreció el desarrollo de complicaciones graves hasta afectar el sistema nervioso central. No obstante, los especialistas descartan que el virus pueda transmitirse entre personas o mediante el contacto con fluidos corporales.
Asimismo, las autoridades sanitarias señalaron que no existe riesgo asociado al consumo de carne o productos lácteos, ya que los procesos de cocción y pasteurización eliminan la presencia del virus.
Al tratarse del único caso humano documentado hasta ahora, los especialistas reconocen que aún no existe un perfil clínico definitivo de la enfermedad en personas. Sin embargo, consideran que en individuos con sistemas inmunológicos sanos la infección podría pasar desapercibida o provocar síntomas leves similares a los de un resfriado común.
Actualmente no existen vacunas ni antivirales específicos contra el virus Shamonda. Por ello, las medidas de prevención se concentran en el control de los insectos transmisores mediante el uso de repelentes, mosquiteros, desinsectantes autorizados y la eliminación de criaderos potenciales en zonas ganaderas.