En Brasil, las elecciones presidenciales de 2026 han movilizado a los principales actores políticos del país más poblado de América Latina. Flávio Bolsonaro, senador por el Partido Liberal e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, quien actualmente se encuentra preso tras intentar un golpe de estado contra Lula Da Silva, anunció su intención de competir por la presidencia, consolidándose como el principal representante de la oposición frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores.
Flávio ha sido respaldado por su padre, quien actualmente cumple una sentencia de prisión de 27 años por su participación en una conspiración para anular los resultados de las elecciones de 2022 y liderar un intento de golpe de Estado, razones por las que el propio Jair Bolsonaro está inhabilitado para ejercer cargos públicos hasta 2030.
Encuestas recientes muestran una competencia cerrada entre Lula y Flávio Bolsonaro. En varios escenarios, el senador registra entre 26 por ciento y 35 por ciento de intención de voto, consolidándose como el principal contendiente opositor, aunque Lula mantiene una ventaja significativa en la mayoría de los estudios, con cifras que rondan entre 36 por ciento y cerca de 50 por ciento dependiendo de la simulación y el instituto que realiza el sondeo.
En escenarios de primer turno simulados por firmas como Paraná Pesquisas, Flávio Bolsonaro ha captado una proporción significativa de los votantes de derecha, mientras Lula continua liderando con diferentes márgenes de ventaja. Además, otros análisis electorales ubican a Lula en posiciones de liderazgo incluso en distintos escenarios de segundo turno.
El contexto político brasileño se caracteriza por una polarización marcada, con ambos principales candidatos enfrentando altos niveles de rechazo entre el electorado, un factor que puede influir en la dinámica de la campaña a lo largo de 2026.
Mientras tanto, Jair Bolsonaro sigue siendo una figura simbólica dentro del electorado conservador, pese a su inhabilitación y encarcelamiento, lo que ha llevado a que figuras como Flávio capitalicen su base política para intentar extender el legado de su trayectoria.
Estos escenarios anticipan una contienda compleja y disputada entre dos visiones ideológicas opuestas en Brasil, con Lula Da Silva buscando la reelección y Flávio Bolsonaro emergiendo como el principal desafiante dentro de la derecha brasileña.