Marian Bravo, una usuaria de redes sociales, compartió un video en el que dio a conocer que el entrenador del gimnasio en el que entrena la grabó sin su consentimiento dentro de las instalaciones mientras ella realizaba diversos ejercicios. La joven señaló que reportó los hechos ante la administración del gimnasio; sin embargo, dijeron que no podían sancionar al entrenador porque la imagen que le había tomado no era “muy provocativa”.
En su video, Marian Bravo comentó que acostumbra a grabarse mientras entrena para después revisar si hace los ejercicios de manera correcta; sin embargo, el pasado 4 de septiembre, tras revisar sus videos, se percató de que también había sido grabada por su propio entrenador. La creadora de contenido compartió las imágenes del momento exacto en el que el sujeto la grabó.
En el material audiovisual se puede apreciar cómo Marian colocó su teléfono a la altura de sus piernas para grabar el ejercicio que realizaba; sin embargo, en una de las máquinas detrás de ella se encontraba el hombre, a quien ella identificó como el entrenador del gimnasio. Cuando Marian comenzó a realizar los ejercicios, el sujeto alzó su celular y dirigió la cámara hacia donde se encontraba ella.
En primer lugar, el entrenador lo hizo de manera discreta: colocó el celular a la altura de sus piernas y miró hacia otros lados. No obstante, en un momento, el sujeto puso el celular más arriba y miró fijamente al celular que se encontraba volteado hacia donde la creadora de contenido hacía ejercicio.
Durante su entrenamiento, Marian no se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo; fue hasta que llegó a su casa y vio los videos de su entrenamiento cuando se percató de que había sido grabada sin su consentimiento.
De acuerdo con lo relatado por Marian Bravo, los hechos ocurrieron dentro del gimnasio Conquer Gym, ubicado en la colonia San Bernabé Ocotepec, en la alcaldía Magdalena Contreras, Ciudad de México. En su declaración, la creadora de contenido informó que había confrontado la situación con la administración y con el dueño del lugar; sin embargo, estos minimizaron los hechos.
Marian Bravo también mostró la conversación con el presunto dueño del gimnasio. “Tampoco puedo estarlo corriendo, si no lo puedo correr, porque te digo, no es una foto que esté muy provocativa, hija. Es un ejercicio que te está tomando, no sé para qué lo quiere”, le dijo el hombre a Marian Bravo sobre ser grabada sin su consentimiento por el entrenador.
“No es correcto que te lo esté tomando”, dijo el presunto dueño del gimnasio, pero agregó que, en ocasiones, el entrenador comparte esas imágenes en sus redes sociales. Marian argumentó que, si era con ese fin, cuál era el motivo de esconderse para grabarla. El hombre reiteró varias veces que no iba a correrlo y aseguró que “nunca había tenido un problema con él”.
“La seguridad de las mujeres en espacios comunitarios y deportivos no es un asunto opcional ni negociable. Sufrir la invasión a la intimidad por parte de personal capacitado y recibir como respuesta de la gerencia la minimización del hecho refleja la complicidad estructural que vivimos a diario”, agregó Marian Bravo en su video, en el que denunció el hecho.