El caso de una niña de 11 años en Matamoros, Tamaulipas, quien resultó embarazada tras haber sido víctima de violencia sexual, causó profunda indignación en la ciudadanía. La Secretaría de las Mujeres manifestó su “profunda indignación y enérgica condena” en torno al caso e hizo un llamado a las instituciones a no revictimizar a la menor de edad.
Tras darse a conocer este hecho, la dependencia federal emitió un posicionamiento a través de un comunicado publicado en sus redes sociales. En él pidió que las autoridades correspondientes garanticen la protección integral de la menor, la restitución de sus derechos, así como el acceso a atención médica, psicológica, jurídica y social especializada.
“Todo embarazo infantil es producto del abuso sexual, que es un delito, pone en riesgo la vida de la menor y vulnera sus derechos humanos, los cuales se deben garantizar por encima de cualquier otra consideración”, enfatizó la Secretaría de las Mujeres en su mensaje. Por ello, pidió que la atención brindada sea con perspectiva de género y libre de cualquier revictimización.
Además, hizo un llamado a los medios de comunicación para que no se juzgue, responsabilice o discrimine a la víctima menor de edad. Destacó que la prioridad de todos debe ser la protección de la niña y de sus derechos.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas abrió una carpeta de investigación desde que la menor ingresó al Hospital General de Zona No. 13 del IMSS, con el fin de determinar quién sería el responsable de la agresión. Tras su ingreso a la institución médica fue valorada, se activaron los protocolos de protección y se notificó a las autoridades correspondientes.
El DIF de Matamoros también se involucró en la situación después de recibir una llamada anónima a través del número de emergencias 911. Personal de la institución acudió al domicilio de la menor, aunque la madre ya había presentado una denuncia y la niña se encontraba en el hospital. La institución analiza el entorno familiar para determinar cuáles son las medidas de protección más adecuadas para la menor.
Actualmente, las líneas de investigación están centradas en determinar quién es el responsable de la agresión, por lo que se contempla revisar a las personas que tenían contacto con ella y las condiciones bajo las que estaba al cuidado. Hasta el momento no existen indicios que apunten a una persona formalmente ni se ha informado sobre alguna detención.
“Refrendamos nuestro compromiso de dar seguimiento puntual, para que la pequeña no enfrente este proceso sola y, sobre todo, reciba el acompañamiento integral y especializado, adecuado a su edad, que necesita, con pleno respeto a sus derechos”, puntualizó la Secretaría de las Mujeres sobre este caso.