Suman siete los fallecidos por una presunta negligencia médica, tras aplicar un tratamiento intravenoso de suero vitaminado. Las autoridades señalaron como posible culpable al doctor homeópata Jesús Maximiliano “N”, quien operaba en la Clínica Medicina Biológica Regenerativa Celular.
Las víctimas de fallecimiento tienen en común haber sido tratadas en dicha clínica, en la cual se les aplicó el denominado suero vitaminado, que consiste en una mezcla de vitaminas, minerales, electrolitos e incluso aminoácidos. El tratamiento de las seis personas fue aplicado por el médico general Jesús Maximiliano “N”, de 65 años de edad, quien presuntamente se especializaba en curar resacas y desgaste físico.
De acuerdo con la información, el médico contaba con al menos 30 títulos de especialidades de salud emitidos en Cuba. La clínica en la que operaba estaba constituida legalmente desde 2004 y se dedicaba a realizar cirugías estéticas, terapias de energía de cuarzo y el suministro de suero vitaminado. Por la administración del suero se reportó que cobraba entre 500 y mil pesos mexicanos.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) informó que desde el 1 de abril se estaban realizando las investigaciones en cuanto al fallecimiento de cuatro personas que podrían estar relacionadas.
En su informe detallaron que entre los fallecidos se encontraban dos hombres y dos mujeres. El primer caso presentado fue el de Dinora Ontiveros, quien falleció el pasado 2 de marzo, una semana después de haberse sometido al tratamiento médico administrado por Jesús Maximiliano “N”. En primera instancia su caso fue tratado como dengue o influenza; sin embargo, debido a los siguientes fallecimientos, su muerte se vinculó al caso de la clínica homeopática.
A pocos días se reportó el fallecimiento de Catalina Figueroa, de aproximadamente 30 años, quien acudió a la clínica por recomendaciones para que se realizara el tratamiento de suero vitaminado. Después de ser ingresada por gravedad, falleció en el Hospital General de Hermosillo.
Hasta el 1 de abril, cuando Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida Cáñez fallecieron, la FGJES informó sobre la posible mala praxis del médico. Su fallecimiento fortaleció la hipótesis de que se trataba de una presunta cadena de casos vinculados.
La Secretaría de Salud de México reportó que ya son siete las personas fallecidas que se han vinculado a este caso. Durante el fin de semana se informó sobre el fallecimiento de Zahid Alberto Castro, de 22 años, quien también recibió el tratamiento administrado por el médico de Hermosillo.
Además, se informó del fallecimiento de otro de los pacientes, de quien se desconoce la identidad, y se dio a conocer que dos personas más relacionadas al uso de suero vitaminado fueron dadas de alta.
Por otro lado, se informó que el equipo y herramientas del presunto responsable del fallecimiento de las siete personas se encontraban contaminados. En las indagatorias del caso se encontró que el médico utilizaba jeringas prellenadas con soluciones, además de material quirúrgico ilegal. Las muestras de la solución aplicada a los pacientes fueron enviadas a la Ciudad de México para ser evaluadas por la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura y por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
En cuanto a este caso, la presidenta Claudia Sheinbaum se posicionó sobre el tema. Durante la mañanera del 6 de abril mencionó que la Secretaría de Salud y el Gobierno de Sonora han trabajado en conjunto desde el primer momento para la resolución del caso. Por su parte, el secretario de Salud, David Kershenobich, informó que se podría tratar de una presunta contaminación bacteriana.
Los especialistas de la salud han alertado sobre este proceso médico, pues su mal uso puede causar alteraciones en el cuerpo humano. La prescripción de este tratamiento se ha popularizado, ya que en redes sociales se promueve como una alternativa para el bienestar de los pacientes, además de combatir malestares físicos de forma rápida.