La muerte del tigre de bengala, de nombre Kenzo, ha provocado dudas sobre las verdaderas causas de su fallecimiento. De acuerdo con la información, el animal habría recibido cuatro balazos después de abalanzarse sobre el personal de las brigadas de búsqueda. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) negó la versión de que existieran contradicciones sobre el caso.
A través de un comunicado conjunto, la Profepa, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el municipio de Tepetlaoxtoc, en el Estado de México, recordaron que las brigadas de búsqueda realizaban labores desde el pasado 28 de junio y que, por la mañana del 2 de julio, el tigre fue encontrado en una barranca.
La dependencia explicó que, tras el hallazgo, los médicos veterinarios que formaban parte de las brigadas, con experiencia en contención de mamíferos, intentaron sedarlo, pero el tigre intentó atacar al médico que disparó el dardo con el sedante.
Debido a la reacción de Kenzo, elementos de seguridad que también se encontraban en la brigada contuvieron la agresión con un arma de fuego. En su comunicado, las autoridades destacaron que el agente salvó la vida del veterinario que sería atacado por el felino.
Después de resultar lesionado, el tigre fue sacado de la barranca y recibió atención médica inmediata; sin embargo, en el trayecto al lugar donde recibiría cuidados especializados perdió la vida a causa de las lesiones por los impactos de bala.
El comunicado explicó que Kenzo era un ejemplar juvenil con sistema de marcaje y que su origen legal había sido acreditado bajo el PIMVS (Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre): Animal Experience Mexico, lugar del que escapó el sábado 27 de junio por la tarde-noche.
Indicaron que actualmente están a la espera de los resultados de la necropsia, la cual será realizada por patólogos expertos. Además, reiteraron la importancia de escuchar a las personas que estuvieron presentes en los hechos. Agregaron que la responsabilidad del cuidado de Kenzo correspondía al predio que lo tenía albergado.
El comunicado se emitió en un momento de tensión, debido a que diversas organizaciones animalistas señalaron que, aunque las heridas por bala pudieron ocasionar un abundante sangrado, no había mucha posibilidad de que el tigre perdiera la vida por esta causa si hubiera recibido atención inmediata, dado su tamaño y las buenas condiciones de salud que presentaba.
Por su parte, la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México exigió a la Profepa garantizar una necropsia independiente, científica y transparente para esclarecer el caso del tigre Kenzo.