Un operativo de las fuerzas de seguridad en los municipios de Mochitlán y Quechultenango, Guerrero, desencadenó diversos bloqueos carreteros, disturbios y quemas de vehículos por parte de diversos grupos de pobladores de la región. De acuerdo con la información, se reportó la quema de al menos siete patrullas de corporaciones federales y estatales que participaron en el despliegue.
Medios locales difundieron que un grupo de civiles, armados con machetes y palos, colocó un bloqueo sobre la carretera por la que se accede a dichas localidades, con el fin de impedir el paso de un convoy en el que iban elementos del Ejército Mexicano, de la Guardia Nacional (GN) y de la Policía Estatal de Guerrero.
Los hechos iniciaron alrededor de las 13:00 horas del jueves 17 de septiembre, cuando los pobladores de la región instalaron el bloqueo carretero con camiones de volteo y retroexcavadoras sobre la autopista, a la altura de la localidad de Zacatzonapa, para impedir el paso de las corporaciones de seguridad a los municipios.
A pesar de la instalación de los vehículos que bloqueaban el paso, los elementos de seguridad federales y estatales lograron evadirlos y llegaron hasta el municipio de Quechultenango, en el que presuntamente tenían el objetivo de detener a elementos de la Policía Municipal. Fue al llegar al lugar cuando comenzó el enfrentamiento entre las corporaciones de seguridad y los civiles armados.
De acuerdo con reportes de medios locales, los pobladores, en su mayoría encapuchados, agredieron a los elementos de seguridad con palos, piedras y machetes. Además, se señaló que en el municipio se quemó al menos una patrulla. Debido a la tensión en Quechultenango, más de cien elementos de la Guardia Nacional ingresaron al municipio con equipo antimotín para lograr contener a los pobladores armados.
Cuando la Guardia Nacional logró ingresar, la Secretaría de Seguridad Pública aprovechó para ingresar al municipio con dos vehículos blindados tipo Black Mamba, mientras los pobladores continuaban en los accesos con confrontaciones verbales hacia los elementos de seguridad.
De acuerdo con reportes periodísticos, el operativo en los municipios de la región centro de Guerrero formó parte de las diligencias por el asesinato de un agente de la Guardia Nacional, quien fue localizado sin vida el pasado 5 de septiembre en el municipio de Juan R. Escudero. El agente fue identificado como Eduardo Bustos Pérez.
Además, el despliegue de seguridad ocurrió el mismo día en que corporaciones federales también ejecutaron una orden de cateo en las instalaciones de la Policía Municipal de Coyuca de Benítez, donde se llevó a cabo la detención del secretario de Seguridad municipal, Mario Arturo Castillo Ramos, junto con otros nueve policías, por su posible participación en el delito de desaparición forzada.