Jesús Plácido Valerio, líder del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), denunció que más de mil familias de las comunidades nahuas de Xicotlán, Tula, Alcozacán y Acahuetlán, del municipio de Chilapa, fueron desplazadas y agredidas con ofensivas armadas con drones por parte del grupo delictivo “Los Ardillos”, el cual opera en Guerrero desde principios de los 2000.
La población del municipio de las comunidades indígenas de la Montaña Baja de Guerrero denunció que desde el 6 de mayo se han ejecutado distintos ataques armados que provocaron el desplazamiento forzado de las familias y asesinatos de quienes no se han dejado intimidar.
El Congreso Nacional Indígena (CNI) informó que los integrantes del CIPOG-EZ se encuentran bajo ataque, en el que se han registrado una serie de agresiones en las comunidades de Xicotlán, Tula, Acahuetlán y Alcozacán, en las que se ha hecho uso de armas de fuego y drones en contra de la población.
En videos difundidos en redes sociales, se hizo notar cómo, a lo largo del periodo entre el 6 y el 9 de mayo, en todas las comunidades el sonido de las detonaciones de armas de fuego era constante y prolongado.
Debido a estos atentados, la población denunció que una mujer de la comunidad de Xicotlán fue asesinada a manos del grupo delictivo “Los Ardillos”. Además, expusieron que los bombardeos con drones se han mantenido por más de ocho horas.
El CNI puntualizó que estos atentados corresponden a una lista de crímenes de lesa humanidad contra las comunidades de Guerrero, pues a día de hoy se reportan 76 personas asesinadas en la región y 25 desaparecidas. Expuso que los atentados por parte de “Los Ardillos” se encargan de hostigar a mujeres, niñas, niños y adultos mayores.
Plácido Valerio señaló que el grupo criminal opera con la “complacencia de los tres niveles de gobierno”, pues de acuerdo con la información del CNI, actúan con la protección de la gobernadora Evelyn Salgado, de Guerrero, y con la complicidad del Ejército Mexicano, ya que integrantes de “Los Ardillos” se han instalado cerca de instalaciones militares con completa impunidad.
Los pobladores de la región expusieron que la presencia de la Guardia Nacional, la Policía Estatal y el Ejército Mexicano solo está para simular mediáticamente que existe un control en dichas comunidades; sin embargo, los habitantes se encuentran desprotegidos y en peligro debido a los atentados de “Los Ardillos”.
El CNI expuso que las comunidades han sido abandonadas por las autoridades que deberían protegerlas, por lo que exigieron el cese “inmediato de los actos de violencia contra el CIPOG-EZ y denunciamos la situación de guerra que viven las comunidades indígenas que se atreven a resistir”.
En un momento de tensión en el partido oficialista, luego de las acusaciones formales que hicieron las autoridades de seguridad de Estados Unidos en contra de funcionarios pertenecientes a Morena por el delito de narcotráfico, la comunidad de la región señaló que la Cuarta Transformación, igual que el PRI, el PAN, el PRD y todos los partidos, están del lado de los criminales, las empresas y el despojo.
“Nos están dejando morir” fueron las palabras que expusieron decenas de mujeres, niñas y niños que enviaron un mensaje a la presidenta Claudia Sheinbaum, a través de un video. La comunidad se unió para solicitar a la mandataria y a la gobernadora Evelyn Salgado que se atiendan de inmediato los llamados de auxilio que ha hecho la población indígena de la región.