El 20 de enero, Nicole Pardo Molina, mejor conocida como “La Nicholette”, fue privada de su libertad en Culiacán, presuntamente por una facción del Cártel de Sinaloa. A seis meses de su secuestro, la influencer decidió romper el silencio en el podcast de Gusgri para dar detalles sobre el caso que anteriormente no se conocían, como que ella misma editó el video en el que se autoincriminó.
En el podcast, uno de los detalles que Nicole Pardo resaltó fue que la liberaron con 500 pesos para que pudiera tomar un taxi y que las personas que la habían secuestrado consultaban cada pregunta por teléfono con un mando superior de la organización criminal.
La influencer también detalló que, aproximadamente un mes antes de que sucediera su secuestro, un hombre que portaba un casco entró a su cafetería ubicada en Culiacán, Sinaloa, a tomar fotografías del establecimiento y posteriormente se asomó por el balcón mientras hacía señas hacia la calle. “Me dio una muy mala espina”, detalló, y dijo que ese día cerró su local de inmediato.
La cafetería no era de Nicole; ella era socia inversionista. Sin embargo, señaló que ese día ella y su amiga pidieron un Uber para irse y abandonaron el lugar por la parte trasera del inmueble. Tras la aparición del hombre, Nicole disminuyó sus visitas a la cafetería, sin cerrarla definitivamente.
El día de su secuestro, Nicholette asistió a la tienda de autoservicio Costco a comprar botellas para celebrar su cumpleaños 21 al siguiente día. La joven iba acompañada; sin embargo, al llegar a su cafetería, estacionó en un callejón trasero su carro Cybertruck de Tesla, pues en la plaza donde estaba el establecimiento no había lugares disponibles.
Al bajar del automóvil, la joven fue interceptada por otro carro. Por un momento, la influencer pensó que se trataba de un asalto; no obstante, algunos segundos después comenzó a escuchar que alguien gritaba “¡Súbanla, súbanla!” y procedieron a meterla al auto entre varios sujetos. De acuerdo con Nicole, cuando ya estaba arriba del auto arrojó su celular por la ventana del vehículo, ya que este funcionaba como la llave de su carro.
Este último gesto ayudó a que uno de sus amigos pudiera seguir a Nicole dentro de la Cybertruck de la influencer; sin embargo, metros después se estrelló en un puente, lo que provocó que no pudiera continuar siguiéndola.
Nicole Pardo detalló que la casa de seguridad en la que estuvo secuestrada se encontraba a menos de cinco minutos de su cafetería. El inmueble contaba con dos pisos y dos recámaras de construcción ordinaria. Explicó que a ella la tenían en la recámara principal, la cual tenía baño propio y las ventanas estaban bloqueadas.
Por otro lado, identificó que en el operativo de su secuestro participaron entre seis y siete personas, y que todos tenían de 17 a 24 años de edad. De los sujetos, tres iban en el automóvil, dos ya estaban en la casa y otros dos se trasladaron a bordo de otro vehículo. Explicó que los dos sujetos que iban en el automóvil fueron identificados como menores de edad, por lo que sus fotografías no fueron difundidas.
La influencer dijo que en dicho lugar no le dieron comida y que solo le daban a fumar marihuana para que conciliara el sueño, esto durante los cuatro días que la mantuvieron secuestrada. Además, sus captores le habían asegurado que “iba a estar bien” y ella decidió creerles. “Siento que si ya me hubieran hecho algo, desde un principio lo hubieran hecho”, puntualizó.