Una de las sedes del próximo Mundial es la ciudad de Guadalajara, Jalisco, en donde se ha priorizado el despliegue de operativos de seguridad para el evento deportivo, en un contexto en el estado donde más de 16 mil personas se encuentran desaparecidas, de acuerdo con una investigación realizada por The New York Times. Mientras la ciudad se prepara para ser sede de cuatro partidos de fútbol en el mes de junio, la policía estatal de Jalisco se prepara para desplegar un arsenal de seguridad, con miles de elementos y reforzamiento de la vigilancia en las zonas previstas como las más concurridas durante el Mundial. En sus actividades de preparación han sobrevolado helicópteros Black Hawk sobre el Estadio Akron. A principios de este año, incluso se planteó la idea de que Guadalajara podría ser cancelada como sede del Mundial, después del despunte de violencia que se suscitó en la región a causa del abatimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. Sin embargo, esta suposición solo quedó en una idea, pues las autoridades del estado continuaron con los preparativos rumbo al Mundial. A pesar de la ola de violencia que se vivió en Guadalajara, las autoridades han buscado proyectar una imagen de seguridad para los próximos visitantes extranjeros. El secretario de Seguridad Estatal de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, informó que para el evento deportivo se invirtieron más de 55 millones de dólares en nuevos equipos, entre automóviles, drones de última tecnología y armas para desactivar drones. El secretario aseguró que su administración se ha encargado de entrenar a los elementos policiales, comprar tecnología e invertir en infraestructura para hacer frente a los retos que pudieran presentarse durante el Mundial y “estar a la altura de la seguridad que se necesita para el Mundial”. Por otro lado, Ana Hatsumi Muñoz, familiar de cuatro personas desaparecidas y asesinadas en el estado, aseguró que para ella “el Mundial… es como una burla hacia… las familias de desaparecidos”. Virginia Muñoz, hermana de Ana, es oficial de policía y fue vista por última vez en 2021, mientras era llevada por un hombre armado. Ana Hatsumi aseguró que hasta el momento no tiene conocimiento de quién se llevó a su hermana, si estaba la policía involucrada o un grupo del crimen organizado. Además, denunció que, a pesar de haber reportado de manera inmediata la desaparición de Virginia, las autoridades hicieron caso omiso. Mientras la policía de Guadalajara realizó el despliegue de sus nuevos equipos, el colectivo Guerreros Buscadores, al que pertenece Ana, realizó una búsqueda de restos óseos en un lote abandonado que se encuentra cerca del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, al que en unos meses llegarán todos los turistas en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El colectivo fue avisado por alguien anónimo de que en ese lugar presuntamente se hallaban los restos de uno de los sobrinos de Ana, quien posiblemente fue quemado y enterrado en ese baldío. Tras horas de excavación no se encontraron pistas sobre el cuerpo. Ana aseguró que el gobierno les ha dicho que en estos momentos no existe el presupuesto suficiente porque se encuentra comprometido con la seguridad del Mundial, por lo que no les pueden brindar el apoyo que necesitan. A pesar de lo evidenciado por el colectivo, el secretario de Seguridad Estatal reiteró que no se ha desatendido esta problemática por priorizar las labores para el Mundial. Según la información, el gobierno aseguró que en el estado se persigue a los criminales responsables de las desapariciones, pero, por el contrario, la cifra de desaparecidos sigue en incremento y los colectivos de búsqueda realizan sus labores sin protección policial. Como el caso de Guerreros Buscadores, quienes localizaron, dos días después, una bolsa con restos óseos humanos enterrada a cuatro kilómetros del aeropuerto. Guadalajara no es la única entidad que ha denunciado cómo las autoridades han priorizado las labores del Mundial en vez de atender la crisis de desaparecidos en el país. El 28 de marzo, durante la reinauguración del Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, familiares de víctimas de desaparición se manifestaron en las inmediaciones para dar a conocer la crisis ante todo el mundo, al ser el Mundial uno de los eventos deportivos más vistos. Las familias buscadoras denunciaron cómo pueden desplegar tanta seguridad para otra gente, en referencia a los extranjeros que arribarán a la República para presenciar los partidos que se celebrarán en Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey. “Pareciera que al gobierno no le importamos nosotros, sus ciudadanos”, declaró Ana Hatsumi Muñoz ante la falta de estrategias para la resolución de la crisis humanitaria que se vive en México.