En Chiapas opera un grupo que nadie toca ni quiere tocar. Se llaman Los Motonetos y su mejor arma es una motocicleta ligera con la que realizan extorsiones, secuestros, amedrentan a los pobladores y son protectores de zonas presuntamente dedicadas al plantío y producción de drogas. Gracias a su cuadrilla sobre ruedas han logrado que terrenos enteros sean inaccesibles hasta para las autoridades. Ni la policía del gobernador entra a sus bastiones, uno de ellos los Altos de Chiapas.
De acuerdo con autoridades chiapanecas, este grupo se formó en 2020. En ese momento comenzó el reclutamiento masivo de jóvenes entre 13 y 17 años quienes sirvieron como carne de cañón para realizar sus primeros actos violentos que les ayudó a ganar territorio y controlar la plaza.
Se caracterizan por ir con los rostros cubiertos y fuertemente armados. Según reportes periodísticos, estarían divididos en 3 grupos con pugnas entre ellos, lo cual ha generado una inestabilidad regional sin precedentes. Están involucrados en robos, secuestros y tráfico de drogas.
Tienen tal fortaleza que han sido protagonistas de intercambio de rehenes, en transacciones con la propia policía.
En 2021 agarraron a una de las cabezas de esta organización, pero como era de esperarse, eso no significó que la red criminal continuará.
Posteriormente en febrero del 2022, este grupo ganó la atención de medios de comunicación por un caso que conmocionó al país. En San Cristóbal de las Casas, la joven Paula Ruiz fue baleada por un delincuente perteneciente a “Los Motonetos” quien trató de robar su moto. Paula alcanzó a tomar una foto justo cuando el tipo estaba por dispararle.
El 28 de octubre de 2022 efectivos de la Fiscalía General del Estado de Chiapas detuvieron en San Cristóbal de las Casas a Pablo “N”, identificado como el nuevo líder del grupo criminal “Los Motonetos”.
En respuesta, unos días después, el 8 de noviembre, el grupo criminal provocó disturbios y enfrentamientos con las autoridades en varios puntos de la ciudad, los cuales quedaron registrados en las redes sociales.
Los pobladores exigieron al entonces presidente municipal, mantener a este delincuente encerrado para que no volviera a atemorizar a la sociedad.
Este grupo busca apoderarse de todo, de igual manera en 2022, tomó el control del mercado del Norte en San Cristóbal de Las Casas. Al menos 100 personas armadas salieron a las calles pidiendo que el administrador del mercado dimitiera.
Año con año, “Los Motonetos” agravan la crisis de seguridad en el estado. Ni las capturas de los cabecillas, ni los enfrentamientos con autoridades, han sido acciones suficientes para siquiera debilitar a la organización.
San Cristóbal de las Casas y la región de los Altos están ahorcados por la violencia de esta organización. En 2023 ‘Los Motonetos’ efectuaron múltiples disparos por arma de fuego y agresiones en el Barrio de Guadalupe.
Los disturbios iniciaron aparentemente derivado de un enfrentamiento familiar, pero quienes pagan los resultados son los pobladores que viven con miedo permanente.
Sin importarles nada, con tal de sacar dinero, extorsionar y amedrentar, “Los Motonetos” suelen encapsular automóviles aunque vengan familias en su interior.
A partir de esta crisis, algunos pobladores autodenominados como “autodefensas” se han armado con fusiles de alto poder para hacer frente a la inseguridad. Aunque aquí surge otro fenómeno. El levantamiento en armas solo ha generado más violencia y pugnas al interior de Chiapas. Testigos han denunciado que NO todos son autodefensas legítimas, pero cada vez se hace más complicado identificar a las facciones que operan.