Tras el operativo federal realizado el domingo 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, que culminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, se registró una ola de violencia en distintos municipios del estado, particularmente en Puerto Vallarta, donde se reportaron bloqueos, incendios, saqueos y actos de rapiña en comercios.
Este lunes 23 de febrero, algunos negocios comenzaron a reanudar actividades de manera gradual; sin embargo, varios operan con alta afluencia de personas debido a que son pocos los establecimientos que han abierto tras la jornada violenta. En diferentes puntos se observan filas para adquirir productos básicos, mientras continúa la presencia limitada de elementos de seguridad en las calles y persiste la afectación en el abasto de algunos artículos.
En Puerto Vallarta, las primeras horas de la jornada del domingo registraron actos de violencia intensa desde la mañana y durante la tarde, con reportes de vehículos incendiados, tiroteos y presencia de columnas de humo en diferentes puntos de la ciudad. Videos que circularon en redes sociales mostraron bloqueos en vías principales y, en algunos casos, incendios en estacionamientos y comercios, lo que generó pánico entre residentes y visitantes.
Diversos establecimientos comerciales, incluidos autoservicios y tiendas de conveniencia, sufrieron afectaciones. Aunque las cifras locales todavía se consolidan, informes oficiales a nivel estatal señalaron que decenas de tiendas OXXO resultaron dañadas o afectadas por saqueos en diversos municipios, y en Puerto Vallarta se reportaron daños incluso en instalaciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Las noticias iniciales estimaron que más de 50 tiendas OXXO habían presentado daños en la entidad, con algunos saqueos y otros comercios incendiados, mientras que también se informó de incendios y rapiñas en sucursales de farmacias como Farmacias Guadalajara y Farmacias del Ahorro en varios puntos del estado.
Las acciones delictivas incluyeron actos de rapiña en otros comercios y saqueos de tiendas que permanecían abiertas o vulnerables ante la violencia, así como intentos de irrupción en instalaciones como el penal de Ixtapa en Puerto Vallarta, donde se reportó (con versiones preliminares que aún no han sido confirmadas oficialmente) una posible fuga de internos tras una irrupción armada, aunque las autoridades locales no han emitido un reporte definitivo sobre ese evento.
Las autoridades municipales y estatales respondieron con la activación de protocolos de seguridad desde que se conoció la noticia del abatimiento de “El Mencho” y la violencia asociada. El gobierno de Puerto Vallarta exhortó desde la tarde del domingo a comerciantes a cerrar temporalmente sus negocios y llamó a la población a resguardarse en casas o lugares seguros ante el clima de violencia, además de reforzar la presencia de elementos de seguridad pública, Protección Civil y otras corporaciones para tratar de mitigar los riesgos. De forma paralela, el gobernador de Jalisco declaró un “código rojo” en la entidad y se ordenó el despliegue de fuerzas federales adicionales para contener la situación en todo el estado.
El impacto de la violencia fue tal que las aerolíneas cancelaron o suspendieron vuelos hacia y desde el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta durante la tarde y noche del domingo como medida de precaución, aunque la terminal permanecía resguardada por elementos de la Guardia Nacional. Las cancelaciones afectaron vuelos nacionales e internacionales, generando incertidumbre entre turistas y visitantes. Asimismo, autoridades extranjeras como el gobierno de Canadá y la embajada de los Estados Unidos emitieron alertas de seguridad que aconsejaron a sus ciudadanos mantenerse bajo resguardo y evitar movilizarse ante el riesgo de violencia generalizada.
Durante las primeras horas del lunes 23 de febrero, medios y testigos reportaron que la situación en Puerto Vallarta comenzaba a mostrar signos de estabilización, con menor presencia de bloqueos y presuntos actos delictivos, aunque la percepción de riesgo continuaba entre residentes y autoridades mantenían vigilancia reforzada.
Hasta el corte de las 16:00 horas de ayer, el Gobierno de Jalisco informó que se han detenido un total de 25 personas relacionadas con los hechos violentos registrados tras el operativo. De acuerdo con el reporte oficial, 11 de estas detenciones están ligadas a presunta participación en actos violentos, como bloqueos y afectaciones a la vía pública, y 14 personas fueron capturadas por su presunta participación en actos de saqueo o rapiña en distintos municipios del estado, incluido Puerto Vallarta.