Cientos de personas marcharon en Culiacán para exigir justicia por la muerte del menor Ricardo Mizael, cuyo caso ha generado indignación social y reclamos de mayor seguridad en la entidad. La movilización recorrió calles principales de la capital sinaloense y culminó con consignas dirigidas a las autoridades estatales.
De acuerdo con los reportes difundidos por medios locales y nacionales, Ricardo Mizael murió luego de quedar en medio de un intercambio de disparos derivado de un operativo de fuerzas de seguridad. El menor fue trasladado de emergencia para recibir atención médica; sin embargo, las heridas provocadas por arma de fuego resultaron fatales. El caso generó cuestionamientos inmediatos sobre las circunstancias del operativo y la actuación de las corporaciones involucradas.
Durante la protesta, familiares y amigos del menor encabezaron el contingente. La madre de Ricardo Mizael convocó públicamente a la marcha bajo el llamado de que el caso no quede impune y pidió a las autoridades esclarecer plenamente las circunstancias en que ocurrió la muerte del adolescente. Los asistentes portaron pancartas con mensajes de justicia y reclamos por la violencia en el estado.
Además de exigir resultados en la investigación, los manifestantes pidieron la destitución del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien responsabilizaron políticamente por la situación de inseguridad que enfrenta la entidad. Durante la movilización se escucharon consignas que reclamaban cambios en la estrategia de seguridad estatal.
La marcha se desarrolló de manera pacífica, con presencia de elementos de seguridad para resguardar el orden. Los participantes señalaron que la violencia en distintas regiones de Sinaloa ha afectado a familias enteras y que el caso de Ricardo Mizael se convirtió en un símbolo del hartazgo social ante hechos que involucran a menores de edad.
En el contexto reciente, Sinaloa ha vivido episodios de tensión vinculados a operativos de alto impacto y disputas entre grupos delictivos, lo que ha incrementado la percepción de riesgo entre la población. Organizaciones civiles han insistido en la necesidad de reforzar la coordinación entre autoridades federales y estatales para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Hasta el momento, las autoridades no han anunciado cambios en el gobierno estatal derivados de la manifestación, pero reiteraron que la investigación sobre la muerte de Ricardo Mizael continúa en curso. La movilización dejó claro el nivel de indignación social y la exigencia de resultados concretos para evitar que el caso quede sin justicia.