Una balacera registrada la tarde del miércoles 29 de enero de 2026 en Escuinapa, Sinaloa, generó pánico entre la población y provocó una respuesta reforzada por parte de autoridades federales y estatales, quienes enviaron más de mil 600 elementos de seguridad para restablecer el orden y reforzar la vigilancia en la entidad.
El incidente se originó en calles de Escuinapa, donde se escucharon numerosas detonaciones de arma de fuego que alarmaron a residentes y transeúntes, incluidos menores de edad, algunos de los cuales fueron captados en video corriendo entre las detonaciones en medio de la confusión y el miedo. Testigos reportaron que los disparos se prolongaron por varios minutos, lo que obligó a muchas personas a resguardarse en casas y comercios cercanos.
La balacera fue reportada inicialmente por medios locales y confirmada por autoridades de seguridad pública, quienes señalaron que se trató de un enfrentamiento entre grupos armados, sin que al momento de los hechos se confirmara la participación de fuerzas oficiales ni se diera a conocer el origen exacto del conflicto.
Ante la gravedad de los hechos y el temor social que se generó, el gobierno federal ordenó el despliegue de al menos 1 600 soldados, elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) para reforzar tareas de seguridad en Sinaloa. El objetivo, señalaron las autoridades, es contener la violencia, hacer frente a la presencia de grupos delictivos y proteger a la población civil.
El envío de estos elementos se da en un contexto de escalada de violencia en varias regiones del estado, las cuales han sido escenario de enfrentamientos, ataques y agresiones en contra de autoridades, así como en contra de ciudadanos. El reforzamiento de fuerzas también incluye labores de inteligencia, operativos coordinados y patrullajes en zonas de alto riesgo.
Hasta el momento, las autoridades han informado que se han iniciado investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer el motivo de la balacera en Escuinapa, así como para prevenir hechos similares en otras demarcaciones del estado. No se han difundido cifras oficiales de heridos o detenidos vinculados directamente con el enfrentamiento.
La presencia del ejército y de otras corporaciones federales busca, además, recuperar la percepción de seguridad entre habitantes de Sinaloa, quienes en ocasiones previas han denunciado la falta de presencia policial eficaz frente a agresiones vinculadas al crimen organizado.