Tijuana, Baja California.— Un altercado entre una mujer y un taxista en la Central Camionera de Tijuana generó polémica en redes sociales, luego de que se difundiera un video en el que el conductor le cierra el paso a la usuaria bajo el argumento de que está prohibido el ingreso de servicios de transporte por aplicación.
En las imágenes, se observa cómo el taxista intercepta a la mujer mientras ella intenta ingresar o circular por la zona. “¿Por qué me cierras?”, cuestiona la usuaria, visiblemente molesta. El conductor responde que en ese punto no está permitido el acceso de vehículos tipo Uber.
Ante la acusación, la mujer aclara que no se trata de un servicio de plataforma, sino de un familiar que únicamente la fue a dejar. Sin embargo, el taxista se niega a permitirle el paso y le solicita una identificación para comprobar su versión.
La petición genera mayor tensión en la discusión. “¿Tú quién eres para pedirme mi identificación?”, responde la mujer, quien cuestiona la autoridad del conductor. El taxista se limita a decir que es trabajador del lugar, a lo que ella replica preguntándole si es policía federal o estatal.
El intercambio sube de tono cuando la mujer advierte que llamará a la policía, al considerar que el taxista no tiene facultades para retenerla ni exigirle documentos.
El incidente reavivó el debate sobre los límites de actuación de los trabajadores del transporte en zonas concesionadas, así como el derecho de los ciudadanos a circular libremente sin ser cuestionados por particulares.
Aunque en Baja California el servicio de transporte por aplicación está regulado, especialistas coinciden en que ningún conductor o trabajador puede asumir funciones de autoridad, como solicitar identificaciones o impedir el paso a personas sin respaldo legal.
Este tipo de situaciones no es aislado. Casos similares se han reportado en zonas turísticas y puntos de alta afluencia, como aeropuertos, centros camioneros donde usuarios han denunciado restricciones indebidas al acceso de vehículos particulares o de aplicación. Además, también han surgido constantes quejas por cobros elevados por parte de algunos taxistas, lo que ha incrementado la inconformidad entre ciudadanos y visitantes.
El caso se suma a otros episodios de confrontación entre usuarios y transportistas, en medio de un contexto de tensión constante por la operación de plataformas digitales en espacios tradicionales de movilidad.