La activista y excandidata a la alcaldía de Temoac, Sandra Rosa Camacho Flores, fue asesinada a balazos la noche del jueves 26 de marzo al interior de su domicilio, en un ataque directo perpetrado por sujetos armados en el oriente del estado de Morelos.
De acuerdo con los primeros reportes, los agresores irrumpieron en la vivienda de la víctima y abrieron fuego en su contra, privándola de la vida en el lugar. Elementos de seguridad acordonaron la zona mientras peritos de la Fiscalía estatal iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer el crimen.
Camacho Flores era reconocida en la región por su activismo social y por haber denunciado públicamente la presencia de grupos delictivos, así como presuntos actos de extorsión contra comerciantes. En 2025, durante una visita oficial de la gobernadora de Morelos, la activista señaló directamente a familiares del alcalde de Temoac, Valentín Lavín Romero, de estar presuntamente vinculados con el cobro de piso y la violencia en el municipio.
En ese contexto, la propia activista advirtió que su vida corría peligro debido a sus denuncias, al señalar que en la comunidad prevalecía el miedo a represalias por parte de grupos criminales.
Tras el homicidio, el Gobierno del Estado de Morelos condenó el ataque y aseguró que no habrá impunidad, al tiempo que expresó su solidaridad con la familia de la víctima. Asimismo, la Fiscalía informó que se investigarán todas las líneas posibles, bajo el protocolo de feminicidio y con perspectiva de género.
El asesinato de Sandra Rosa Camacho se suma a una serie de ataques contra líderes sociales en la entidad. De acuerdo con registros periodísticos, al menos ocho activistas han sido asesinados en Morelos desde 2020, en un contexto marcado por la violencia y la disputa del crimen organizado en la región.
Este caso vuelve a encender las alertas sobre los riesgos que enfrentan quienes denuncian la inseguridad y la presunta colusión entre autoridades y grupos delictivos en distintas zonas del país.