En una declaración que ha generado debate, Eduardo Arturo Bailleres Mendoza aseguró que, aunque las autoridades trabajan de manera constante para mantener el orden, es erróneo afirmar que en una ciudad como Acapulco marcada por altos índices de violencia e incidencia del crimen organizado se pueda garantizar la seguridad al 100 por ciento. El funcionario explicó que se enfocan en implementar acciones que propicien armonía y paz, pero descartó que exista un escenario en el que no se puedan registrar hechos delictivos imprevistos.
“En materia de seguridad nunca se debe confiar ni decir que todo está en orden”, señaló Bailleres Mendoza, al tiempo que recordó que ni en las naciones más poderosas del mundo se puede dar por sentada la protección absoluta de la población. Sus declaraciones fueron emitidas en el marco de recientes hechos violentos registrados en el puerto de Acapulco, por la muerte de Nemesio Oceguera “El Mencho” líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) donde se han documentado ataques a unidades de transporte público, agresiones armadas en zonas urbanas y otros incidentes que han encendido las alertas en distintos sectores sociales y empresariales.
El funcionario municipal subrayó que existe coordinación con las autoridades estatales y federales para enfrentar los desafíos en materia de seguridad, sin embargo matizó que esto no elimina la posibilidad de que ocurran hechos delictivos que sorprendan a las corporaciones encargadas de la prevención y reacción. Según su planteamiento, la estrategia de seguridad contempla monitoreo constante, presencia policial en puntos estratégicos y operativos coordinados, pero siempre con la conciencia de que la labor policial no puede ofrecer garantías absolutas.
Las declaraciones de Bailleres Mendoza se produce en un momento en el que sectores de la sociedad y organizaciones ciudadanas han manifestado preocupación por la persistencia de hechos violentos, así como por la percepción de inseguridad que afecta tanto a residentes como a visitantes en un destino turístico como Acapulco. El tema de la seguridad ha sido un eje de crítica y seguimiento constante para la administración de la presidenta municipal, Abelina López Rodríguez, quien hace días aseguró en otro contexto que la estrategia de su gobierno busca garantizar la paz social, ante la exigencia ciudadana de condiciones más seguras para la vida cotidiana.
Los hechos delictivos en Acapulco, son constantes desde jueves 19 de febrero una joven de 16 años estudiante de segundo año del Colegio de Bachilleres plantel 2 ubicado en la colonia Chinameca, falleció luego de resultar lesionada de gravedad por impacto de arma de fuego, cuando presuntos delincuentes atacaron al conductor de una camioneta de ruta. Además el 22 de febrero, se reportó la quema de unidades de transporte público.
Aunque algunos sectores ha insistido en la necesidad de reforzar operativos y recursos para combatir los grupos delincuenciales activos en la región, el secretario de Seguridad Pública insistió en que la política pública en esta materia debe estar centrada en acciones preventivas, integrales y coordinadas, más que en promesas de seguridad total que aseguró, “ninguna autoridad puede cumplir de manera absoluta”.