El rapero estadounidense Ye, conocido artísticamente como Kanye West, protagonizó uno de los momentos más grandes de su carrera al presentarse ante una multitud estimada entre 118,000 y 120,000 espectadores en el Estadio Olímpico Atatürk de Estambul.
El show, que duró aproximadamente dos horas, marcó el inicio oficial de su gira europea 2026 y se convirtió en el concierto en solitario con mayor asistencia de toda su trayectoria, superando marcas previas en estadios. Fuentes oficiales reportaron la cifra de 118,000 asistentes, mientras que organizadores y reportes en redes hablaban de hasta 120,000 boletos vendidos, transformando el icónico recinto en un espectáculo masivo con un escenario en forma de globo terráqueo iluminado, pirotecnia y un setlist que incluyó grandes éxitos como “Can’t Tell Me Nothing”.
Este evento representa su primera presentación en Turquía y su regreso a Europa después de más de una década sin shows en el continente. Fans de países donde fue vetado viajaron específicamente a Estambul, contribuyendo a un impacto económico estimado en hasta 100 millones de dólares para la región, según reportes locales.
La gira europea de West ha enfrentado múltiples obstáculos. En abril y mayo de 2026, autoridades en el Reino Unido le negaron la entrada para encabezar el Wireless Festival, citando sus declaraciones pasadas. Eventos en Francia, Suiza, Polonia e Italia también fueron cancelados.
En Italia, específicamente en Reggio Emilia, las autoridades cancelaron sus shows programados para julio (junto a Travis Scott) por razones de “orden público y seguridad”, ante posibles protestas de la comunidad judía y preocupaciones por disturbios.
Estas cancelaciones responden principalmente a las controvertidas declaraciones antisemitas de West en años previos. En 2022, durante entrevistas y publicaciones en redes, West alabó a Adolf Hitler con frases como “I see good things in Hitler” y “I love Hitler”, además de promover tropos antisemitas sobre control judío en la industria del entretenimiento. Estos comentarios generaron una ola de condenas, pérdida de contratos millonarios (como con Adidas) y suspensiones en plataformas.