Fuente: Agencia México
Lo que parecía el inicio de una carrera prometedora tras ganar el Premio Ariel, hoy contrasta con una realidad completamente distinta para el actor José Alberto Patiño, quien enfrenta una crisis marcada por desempleo, violencia, señalamientos públicos y problemas de salud.
El intérprete, reconocido por su trabajo en No nos moverán, reveló que lleva cerca de un año sin conseguir trabajo en la industria, situación que lo ha colocado en una posición límite. “Tengo un año sin trabajo… estoy en una situación complicada”, confesó.
Su caso generó conversación en redes sociales luego de que se difundiera que había estado en situación vulnerable, algo que él mismo aclaró, aunque no sin evidenciar lo duro del momento. “Han sido días y meses turbulentos... Sí, estuve en la calle, pero eso no me define como persona. Fue muy desafortunado, ya que se hizo viral, pero gracias a eso la comunidad cinematográfica organizó una colecta que me sacó de ahí. En realidad, en el albergue fui a comer como 4 veces y estuve una noche”, explicó.
Sin embargo, la exposición pública también trajo consigo una ola de críticas que, lejos de ayudar, agravaron su situación emocional. “Todo mundo opinó: ‘Algo malo hizo’. ‘Seguro es un drogadicto’. ‘¿Por qué no ahorró?’... Tengo un año sin trabajo, pidiendo uno. Me dijeron que me vaya a un call center. No lo demerito, pero soy actor y hasta me parece grosero que me digan eso”, expresó, evidenciando el nivel de juicio al que ha sido sometido.
Como si el panorama no fuera suficientemente complicado, el actor también fue víctima de un asalto violento mientras intentaba generar ingresos por su cuenta. “Me abordan, me asaltan, me pegan y me quitan el celular y lo de la venta”, relató.
A esto se suma un tema aún más delicado: su salud. El actor vive con VIH y enfrenta el riesgo de interrumpir su tratamiento por falta de recursos, lo que ha encendido alarmas entre quienes siguen su caso. “Estoy tratando de no quedarme sin mi tratamiento, porque es algo que no puedo dejar”, compartió.
Pese a todo, insiste en mantenerse firme en su vocación artística, aunque el contraste entre el reconocimiento que obtuvo y su realidad actual ha abierto un debate sobre el abandono que enfrentan muchos talentos en la industria. “Quiero seguir haciendo arte, quiero seguir trabajando… trato de no dejarme vencer”, afirmó a la revista TVNotas.
Su historia no solo ha generado empatía, sino también cuestionamientos sobre las condiciones laborales del medio artístico, donde incluso quienes alcanzan premios importantes pueden terminar enfrentando precariedad, falta de apoyo y exposición mediática sin contención.