Entre la noche del lunes 1 y la madrugada del martes 2 de junio de 2026, la alcaldía Cuajimalpa vivió una de las emergencias meteorológicas más severas de los últimos meses, luego de que una tormenta de alta intensidad acompañada de granizo azotara gran parte del poniente de la Ciudad de México y provocara inundaciones, deslaves, vehículos varados, caída de árboles, bloqueo de vialidades y personas atrapadas dentro de automóviles y edificios.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil activó la Alerta Púrpura para Cuajimalpa, el nivel máximo de advertencia meteorológica en la capital, debido a precipitaciones superiores a los 70 milímetros y a la fuerte caída de granizo. En algunas estaciones pluviométricas se registraron acumulaciones históricas de agua en menos de una hora. La estación Yaqui reportó 80.25 milímetros de lluvia, mientras que La Venta registró 78.25 milímetros, cifras consideradas extraordinarias para tan corto periodo de tiempo. También se registraron niveles elevados en Desierto de los Leones y Cartero.
La lluvia comenzó durante la tarde y se intensificó rápidamente hacia la noche. Habitantes de Cuajimalpa comenzaron a compartir videos e imágenes en redes sociales donde se observaban calles convertidas en ríos, corrientes arrastrando vehículos y enormes acumulaciones de granizo que cubrieron el pavimento como si hubiera nevado. En algunas calles el hielo alcanzó alturas cercanas a las rodillas de los vecinos.
Las colonias y zonas más afectadas fueron El Yaqui, Santa Fe, Contadero, San Pedro Cuajimalpa, Cuajimalpa Centro, Lomas de Santa Fe, San José de los Cedros y zonas cercanas a la carretera México Toluca. También se reportaron severas afectaciones en vialidades importantes como José María Castorena, avenida Arteaga y Salazar, avenida Tamaulipas, Juan de Dios, Miguel Romero y Antonio Ancona.
Uno de los puntos más críticos ocurrió en la colonia El Yaqui, donde varios automóviles quedaron completamente varados y cubiertos por el agua. En videos difundidos en redes sociales se observó a conductores atrapados sobre los toldos de sus vehículos para evitar ser arrastrados por la corriente. La combinación de agua, lodo y granizo colapsó el tránsito en varias zonas de la alcaldía y dejó incomunicados temporalmente algunos sectores.
El granizo se convirtió en uno de los principales problemas durante la emergencia. Las acumulaciones de hielo bloquearon calles completas y atraparon vehículos. Vecinos y cuerpos de emergencia, incluyendo a elementos del Ejército Mexicano, utilizaron palas, cubetas y maquinaria especializada para retirar toneladas de granizo acumulado. Las imágenes mostraban montañas de hielo en avenidas y calles residenciales.
La Secretaría de Gestión Integral del Agua desplegó un operativo extraordinario con 105 elementos, entre personal operativo, técnicos e ingenieros, además de 31 unidades de maquinaria especializada, incluyendo vehículos de bombeo de emergencia, hidroneumáticos y equipos Hércules. Las brigadas trabajaron durante horas para liberar coladeras, desalojar agua y retirar lodo y granizo de las vialidades.
La emergencia también alcanzó al municipio mexiquense de Huixquilucan, especialmente en las colonias Hacienda de las Golondrinas, Hacienda de las Palmas y Jesús del Monte, detrás del Hospital Ángeles Lomas. En esos puntos el nivel del agua superó en algunos casos los dos metros de altura. Decenas de automóviles quedaron prácticamente sumergidos y varios residentes permanecieron atrapados dentro de edificios de hasta 18 niveles debido a la imposibilidad de salir o ingresar por las inundaciones.
Las autoridades municipales y cuerpos de emergencia realizaron trabajos de desazolve y limpieza durante toda la madrugada. En algunas calles fue necesario lavar el pavimento con agua potable para retirar el lodo acumulado y permitir nuevamente el acceso de los vecinos a sus viviendas.
La magnitud de la tormenta obligó a movilizar de inmediato a bomberos, personal de Protección Civil, trabajadores de SEGIAGUA y policías capitalinos. Hasta el momento de los reportes más recientes, las autoridades no habían confirmado personas fallecidas ni desaparecidas, aunque sí se contabilizaron numerosos daños materiales, vehículos afectados y severas complicaciones viales.