Ciudad de México.— Una coincidencia política llamó la atención este viernes 21 de agosto: mientras el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunciaba su regreso al cargo después de 112 días de licencia, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que no encabezaría su conferencia matutina debido a un fuerte cuadro de gripe, tos y fiebre.
Sheinbaum comunicó que amaneció enferma y que sus médicos le recomendaron guardar reposo. Aclaró que “no es nada grave” y señaló que la conferencia sería coordinada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La ausencia adquiere una lectura política particular por el momento en que ocurrió. Ese mismo día, Rocha Moya hizo público que retomaba sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa, después de permanecer separado temporalmente del cargo durante 112 días.
En su mensaje, el mandatario sinaloense afirmó que regresaba “con la frente limpia y en alto” y sostuvo que durante el periodo de investigación no se encontraron elementos que acreditaran responsabilidad penal en su contra.
El regreso de Rocha Moya ocurre después de los señalamientos provenientes de Estados Unidos que lo relacionaron con actividades del narcotráfico y con una facción del Cártel de Sinaloa. El gobernador ha rechazado las acusaciones y ha sostenido que se trató de señalamientos sin sustento.
Y aquí surge la pregunta que comenzó a circular en redes sociales y entre observadores políticos: ¿fue simplemente una coincidencia que la presidenta no apareciera públicamente precisamente el día en que Rocha Moya anunció su regreso?
Hasta ahora, no existe información que permita afirmar que la ausencia de Sheinbaum haya estado relacionada con el regreso del gobernador. La explicación oficial es médica y la propia presidenta aseguró que espera reincorporarse a sus actividades.
Sin embargo, el episodio deja abierta una interrogante política: ¿qué habría respondido la presidenta si hubiera encabezado personalmente la mañanera y hubiera sido cuestionada por los medios sobre el retorno de Rocha Moya a la gubernatura?
Por ahora, la Presidencia no ha vinculado públicamente ambos acontecimientos. La coincidencia, sin embargo, difícilmente pasó desapercibida en un día marcado por el regreso de uno de los gobernadores más cuestionados de Morena y por la inesperada ausencia de la presidenta en su principal espacio de comunicación pública.