Después de la jornada de aplicación del examen de control de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la presidenta Claudia Sheinbaum pidió que la institución realice un esfuerzo de austeridad y de reorientación de presupuesto para poder abrir más espacios a jóvenes que aspiren a ingresar a una licenciatura de los programas que ofrece.
"La UNAM, desde mi punto de vista y con todo respeto a su autonomía, debería abrir más espacios. Tienen la posibilidad de hacerlo", detalló la mandataria durante su conferencia matutina del miércoles 19 de agosto. De acuerdo con Sheinbaum, la Universidad ya ha tomado medidas para reducir sus gastos; sin embargo, señaló que deberían hacer otro esfuerzo más para abrir esos espacios.
En contexto, la presidenta dio estas declaraciones ya que, en la última convocatoria de ingreso a la licenciatura de la UNAM, se detectaron diversas irregularidades y resultados atípicos comparados con años pasados, por lo que la institución tuvo que implementar la medida de examen de control.
La UNAM realizó la convocatoria a alrededor de 38 mil aspirantes para que repitieran su examen, pero ahora de manera presencial, entre el 12 y 19 de agosto, ya que anteriormente había suspendido las inscripciones de nuevo ingreso de manera temporal. Además, la Universidad suspendió el contrato con la empresa responsable de la plataforma que se utilizó para aplicar el examen en línea.
A pesar de que se realizó el examen de control, aún hay un grupo de aspirantes inconformes que aseguran tener los puntajes requeridos, pero que no fueron convocados para repetir la prueba y conseguir un lugar dentro de la máxima casa de estudios. Esto volvió a abrir el debate sobre que, cada año, la UNAM deja más estudiantes afuera debido a la falta de capacidad en sus escuelas.
Sobre esta situación, la presidenta también extendió el llamado hacia el Instituto Politécnico Nacional, así como al resto de universidades públicas, pues resaltó que el Estado debe ampliar las alternativas para que más jóvenes reciban educación superior y continúen sus estudios.
“Lo peor que puedes decirle a un joven es que es rechazado. Antes les decían ninis (ni trabajan ni estudian) o rechazados. ¿Rechazado de qué? ¿De la sociedad?", resaltó la mandataria y dijo que la responsabilidad de no ingresar a una universidad no puede recaer solo sobre el aspirante y su desempeño en un examen.