La consejera del Instituto Nacional Electoral, Carla Humphrey, advirtió que la salida de la magistrada Mónica Soto de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sí tendrá un impacto en el proceso electoral 2026-2027.
Soto presentó su renuncia al cargo y dejará oficialmente sus funciones el próximo 31 de agosto de 2026. Su salida se suma a la vacante que dejó anteriormente la magistrada Janine Otálora, por lo que la Sala Superior quedará integrada por cinco de las siete magistraturas que contempla.
Humphrey consideró que esta situación tendrá efectos en el próximo proceso electoral, debido a la importancia de que los órganos encargados de resolver las controversias electorales estén correctamente integrados para brindar certeza y seguridad jurídica.
La consejera reconoció que el Tribunal Electoral cuenta con mecanismos legales para continuar funcionando con cinco magistraturas, entre ellos el voto de calidad de la presidencia en caso de empate. Sin embargo, sostuvo que lo deseable es que las vacantes sean ocupadas para garantizar una integración completa del máximo órgano de justicia electoral.
La salida de Mónica Soto ocurre a pocos meses del inicio del proceso electoral 2026-2027, en el que se renovarán la Cámara de Diputados y se celebrarán elecciones locales en distintas entidades del país. La Sala Superior del TEPJF tendrá un papel relevante en la resolución de las impugnaciones y controversias que surjan durante los comicios.
Humphrey también planteó que las vacantes deberían ser ocupadas por personas del mismo género que quienes dejaron los cargos, con el objetivo de mantener la representación de mujeres en la integración del Tribunal Electoral.