El domingo 22 de febrero, se vivio una situacion de crisis en el estado de Jalisco, un día marcado por la tensión, los bloqueos, la presencia de fuerzas de seguridad, la restricción de actividades públicas pero sobre todo por la violencia, que se hizo presente en muchos de los municipios de la entidad, pero que se extendió a lo largo y ancho del país, debido a la muerte a manos de fuerzas federales del líder criminal Rubén Oseguera Cervantes alías “El Mencho”.
Por la misma razón, autoridades estatales y municipales informaron que como medida de precaución se aplicarian acciones preventivas ante el aumento de riesgos para la ciudadanía, por lo que la entidad activó el Código Rojo que significa el máximo nivel de alerta dentro de los protocolos estatales de seguridad y permite la movilización inmediata de los tres gobiernos de seguridad, el federal, el estatal y el municipal; con el fin de atender las situaciones de riesgo.
Sin embargo, en varias zonas de la ciudad, los internautas compartieron videos que se volvieron virales debido a que en los mismos se puede ver a sacerdotes en las azoteas de las iglesias, celebrando la Eucaristía mientras las ciudades se encontraban bajo los ataques del crimen organizado.
La imagen es impactante, pues podemos apreciar a los sacerdotes levantar una bendición hacia las calles, mientras estas están envueltas de humo y un ambiente de violencia, preocupación y miedo.
Según testimonios locales, los párrocos decidieron predicar la religión y llevar la celebración al único lugar que encontraron “viable”, debido a la suspensión de actividades dentro de los templos por los ya mencionados operativos de seguridad pública y movilizaciones de los grupos delictivos.
Esta acción, de llevar a cabo misas desde las alturas mientras las entidades se encontraban en plena crisis de inseguridad generó debate en las redes sociales; pues mientras que algunos aplaudieron y enaltecieron el hecho de que los sacerdotes no se “doblegaron’ ante el miedo y siguieron predicando aun cuando eso ponía en riesgo a más de una persona; por el otro lado, estuvieron los que justamente señalaron estas acciones como irresponsables e innecesarias.
En los videos de los sacerdotes levantando cruces al cielo en las azoteas mientras se desarrollaban actos de violencia en las calles, se hicieron presentes comentarios como “pues ni que fuera una guerra contra vampiros” demostraron la percepción de la gente ante estos actos meramente performáticos.
Pero, cabe destacar que afortunadamente la mayoría de las parroquias de Guadalajara y municipios cercanos optaron por comportarse de una manera más prudente y suspendieron las misas dominicales programas, una decisión que las autoridades eclesiásticas explicaron se tomó con el fin de proteger a los feligreses y al clero.