La denuncia realizada por Marisol Gallegos López, química del Hospital Rural del IMSS Bienestar en Huetamo, Michoacán, generó una fuerte reacción en redes sociales luego de que la trabajadora expusiera públicamente la falta de materiales básicos para realizar estudios clínicos dentro del área de laboratorio del hospital. A través de un video dirigido a pacientes que esperaban consulta, la especialista explicó que el desabasto lleva más de dos meses y que la situación ya afecta directamente la atención médica de personas de bajos recursos que dependen del sistema público de salud.
En la grabación, Marisol Gallegos señaló que el personal médico y de laboratorio no cuenta con los insumos mínimos necesarios para realizar análisis básicos. Entre los materiales que reportó como inexistentes se encuentran tubos morados utilizados para biometrías hemáticas, hemoglobina glucosilada y pruebas de tipo de sangre, además de tubos azules necesarios para perfiles de coagulación que suelen requerirse antes de cirugías. También denunció la falta de agujas para toma de muestras sanguíneas y cubreobjetos empleados en estudios de orina. Según explicó, sin estos materiales resulta imposible realizar correctamente los análisis clínicos que diariamente solicitan los médicos del hospital.
Durante su mensaje, la química aclaró a los pacientes que el problema no depende del personal que trabaja en el hospital, sino del desabasto proveniente del almacén y de la falta de suministro institucional. Incluso reconoció que muchos derechohabientes suelen pensar que el personal no quiere atenderlos o que se niega a realizar estudios, cuando en realidad no cuentan con herramientas para trabajar. En una de las frases que más se viralizó, expresó que “nosotros tenemos que dar la cara”, haciendo referencia a que son médicos, enfermeras y laboratoristas quienes enfrentan diariamente el enojo de los pacientes pese a no ser responsables de la falta de materiales.
Marisol Gallegos también explicó que el sindicato les prohíbe pedir directamente a los pacientes que compren material médico, ya que podrían ser grabados o acusados de negar atención. Sin embargo, reconoció que ante la gravedad de la situación el personal comenzó a ofrecer como alternativa que quienes pudieran hacerlo adquirieran algunos materiales por cuenta propia en farmacias particulares para no retrasar estudios urgentes. Aun así, dejó claro que la compra es voluntaria y que la intención es evitar afectar todavía más a personas de escasos recursos que dependen completamente del hospital rural.
La trabajadora afirmó que decidió hablar públicamente porque la situación ya había sido reportada anteriormente y no habían obtenido una solución inmediata. Además, señaló que el desabasto no es reciente, sino que lleva semanas acumulándose y comprometiendo la capacidad operativa del laboratorio clínico. La denuncia tomó relevancia nacional debido a que Huetamo es una región donde gran parte de la población depende de los servicios gratuitos del IMSS Bienestar y no tiene acceso económico a laboratorios privados.
Tras la viralización del video, medios nacionales reportaron que inicialmente no existía una postura oficial del IMSS respecto a las denuncias hechas por la química. Horas después, el IMSS negó que dicho hospital forme parte de su sistema y con ello, la institución sostuvo que los hechos denunciados no ocurrieron dentro de instalaciones administradas directamente por el organismo y reiteró que continúan brindando atención médica gratuita y oportuna a la población.
No obstante, existen antecedentes públicos recientes donde el propio hospital aparece identificado como “Hospital Rural IMSS-Bienestar de Huetamo”. Apenas en noviembre de 2025 se difundieron reportes locales sobre la remodelación de áreas quirúrgicas del “Hospital Rural IMSS-Bienestar de Huetamo”, mientras que en septiembre de ese mismo año se informó que el nosocomio aplicaría un nuevo sistema de triage bajo lineamientos del régimen ordinario del IMSS.