La muerte de Alberto Israel Jasso Cruz, profesor del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) de la Ciudad de México con 25 años de trayectoria, ha generado conmoción y un intenso debate en redes sociales luego de que se diera a conocer que decidió quitarse la vida tras enfrentar una denuncia por presunto abuso sexual. Antes de su fallecimiento, el docente dejó un video en el que expuso su versión de los hechos y lanzó severas críticas al sistema de procuración e impartición de justicia en México.
De acuerdo con su testimonio, el pasado 14 de julio fue denunciado por una alumna por un presunto abuso ocurrido dentro del plantel. La acusación fue presentada primero ante la Dirección Jurídica del IEMS y posteriormente ante el Ministerio Público, lo que derivó en el inicio de una investigación.
En el video, el profesor negó haber cometido los hechos que se le imputaban y afirmó que el proceso legal y el juicio social afectaron profundamente su vida personal, familiar y profesional. También criticó el sistema judicial mexicano al considerar que una persona puede ser señalada públicamente antes de que exista una sentencia.
El profesor señaló que, desde su perspectiva, las autoridades privilegiaron la presunción de culpabilidad antes que la presunción de inocencia. Asimismo, expresó que el señalamiento público, aun sin una sentencia judicial.
Además, hizo un llamado a otros docentes para mantener siempre
una relación estrictamente profesional con sus estudiantes y evitar
cualquier situación que pueda prestarse a malas interpretaciones.
Tras conocerse el caso, usuarios en redes sociales manifestaron posturas divididas. Mientras algunos lamentaron la muerte del docente y pidieron revisar los mecanismos de investigación y el respeto al debido proceso, otros recordaron la importancia de atender con seriedad todas las denuncias por violencia sexual y garantizar que las víctimas tengan acceso a la justicia.
Hasta el momento, las autoridades capitalinas no han emitido un pronunciamiento detallado sobre el contenido del video ni sobre el estado de la carpeta de investigación relacionada con la denuncia.
El caso ha reavivado la discusión sobre el equilibrio entre la protección de las personas denunciantes, la investigación de los presuntos delitos y el respeto a los derechos de las personas acusadas, incluyendo la presunción de inocencia y el debido proceso. Especialistas han señalado que ambos principios deben coexistir para garantizar una justicia imparcial y evitar que los procesos judiciales deriven en consecuencias irreparables antes de que exista una resolución definitiva.