A semanas de que se dispute el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal en el ahora denominado Estadio Azteca, recientemente rebautizado como Estadio Banorte, la ola de violencia registrada en Jalisco tras el operativo contra “El Mencho” generó cuestionamientos sobre la seguridad del encuentro y la posibilidad de un cambio de sede.
El partido forma parte de la preparación rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, torneo del que México será una de las sedes. Ante el contexto de inseguridad derivado de los enfrentamientos recientes, aficionados y medios de comunicación comenzaron a preguntar si el duelo internacional podría verse afectado o trasladado a otra ciudad.
La Federación Mexicana de Fútbol respondió que, hasta el momento, no existe ningún cambio en la programación ni en la sede del encuentro. Indicó que el partido se mantiene conforme a lo planeado y que se trabaja de manera coordinada con autoridades federales y capitalinas para garantizar condiciones óptimas de seguridad.
Por su parte, la Federación Portuguesa de Fútbol señaló que se encuentra evaluando las condiciones de seguridad, como ocurre de manera habitual en compromisos internacionales, pero no ha emitido una cancelación ni modificación oficial del evento. El encuentro, que podría contar con la presencia de figuras como Cristiano Ronaldo, ha incrementado la atención mediática en torno a las medidas de resguardo.
Autoridades deportivas subrayaron que la violencia registrada se concentró en Jalisco y que no existen alertas específicas para la Ciudad de México relacionadas con el partido. Además, recordaron que eventos de alta convocatoria cuentan con protocolos especiales de seguridad y coordinación interinstitucional.
El debate ocurre en un momento clave para la imagen internacional del país, a pocos meses de que México afine detalles logísticos para el Mundial 2026. Por ahora, el duelo entre México y Portugal se mantiene en pie, mientras las autoridades deportivas y gubernamentales continúan monitoreando el entorno de seguridad para evitar cualquier afectación al calendario internacional.