El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó una ola de críticas tras realizar comentarios sobre la artista Shakira durante un consejo de ministros celebrado en Ipiales.
En medio de la intervención de la secretaria de Economía, el mandatario interrumpió para cuestionar la popular frase “las mujeres no lloran, las mujeres facturan”, asociada a la cantante barranquillera. Petro aseguró que dicha expresión le provocaba incomodidad, al considerar que plantea una relación entre el cuerpo y el mercado.
Durante su intervención, el presidente fue más allá y desarrolló una reflexión en la que mezcló economía, sexualidad y filosofía. En ese contexto, lanzó afirmaciones como que artistas “facturan por el sexo” y utilizó expresiones sobre “el clítoris y el pene amarrados al cerebro”, lo que provocó sorpresa entre los asistentes y una rápida reacción en redes sociales.
El discurso incluyó referencias a pensadores como Hegel y Engels, con el objetivo de argumentar que el cuerpo humano no debe ser tratado como mercancía. Sin embargo, la forma en que expuso estas ideas fue ampliamente cuestionada por el tono y el contexto en que se produjo.
Las declaraciones desataron críticas tanto de figuras políticas como de usuarios en redes sociales, quienes consideraron inapropiado el lenguaje utilizado en un espacio institucional. Algunos señalaron que los comentarios resultaban confusos y fuera de lugar, mientras que otros los calificaron como despectivos hacia la industria musical y la figura de Shakira.
Desde la oposición, el abogado y político Abelardo de la Espriella reaccionó con dureza, acusando al presidente de tener una “mente retorcida” por interpretar la frase de la cantante en términos sexuales.
Pese a las críticas, también hubo voces que defendieron al mandatario, argumentando que su intención era abrir un debate sobre la comercialización del cuerpo en el sistema económico actual.
La controversia continúa creciendo en plataformas digitales, donde fragmentos del discurso se han viralizado, alimentando el debate sobre los límites del discurso político en espacios oficiales y el uso de figuras públicas dentro de estas narrativas.