La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realizó una alerta sobre los graves riesgos que tienen que enfrentar las madres buscadoras en México, quienes tuvieron que asumir labores de búsqueda, localización e investigación ante la crisis de más de 133 mil desaparecidos que se vive en el país.
“Las mujeres que buscan a sus familiares desaparecidos en México enfrentan una violencia cada vez más brutal mientras realizan una tarea que, en muchos casos, las autoridades no han logrado garantizar: localizar a sus seres queridos, esclarecer su paradero y obtener justicia”, declaró el organismo de la ONU sobre las labores de las madres de las víctimas de desaparición.
De acuerdo con los expertos de la Oficina del Alto Comisionado, emitieron la alerta, pues diversas madres integrantes de los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas han sido víctimas de amenazas, agresiones, desapariciones e incluso de asesinatos. La ONU señaló que las familias tienen derecho a participar en la búsqueda de sus familiares, pero esto no implica que ellas asuman la responsabilidad principal, pues esta le corresponde a las autoridades.
“Se trata de una tarea que corresponde primordialmente al Estado, que debe asumirla cabalmente y no puede recargarla en los hombros de las familias”, explicó el órgano internacional. La ONU aseguró que el Gobierno debe adoptar medidas para el acompañamiento y protección de los colectivos buscadores, a nivel federal y estatal.
El órgano internacional también solicitó información sobre las acciones realizadas por las autoridades para que se reconozca públicamente a las personas buscadoras como defensoras de los derechos humanos en México, en específico a las mujeres que realizan dichas labores.
La ONU demandó que el Estado fortalezca “las condiciones de seguridad para quienes participan en las búsquedas y garantizar que puedan realizar su trabajo sin sufrir represalias, amenazas o ataques” y pidió información sobre investigaciones relacionadas con agresiones en contra de personas buscadoras, así como de las acciones que se han emprendido para determinar responsabilidades.
“La situación adquiere especial gravedad porque las mujeres no solo enfrentan la incertidumbre y el dolor provocado por la desaparición de sus familiares, sino también riesgos directamente relacionados con su actividad como buscadoras”, afirmó la Oficina del Alto Comisionado. También reconoció que los buscadores enfrentan obstáculos para acceder a la verdad, la justicia y una reparación integral.
El órgano especialista en Derechos Humanos concluyó que las mujeres buscadoras se convirtieron “en protagonistas de una de las expresiones más visibles de la lucha de las familias de desaparecidos en México. Su trabajo ha contribuido a mantener los casos en la agenda pública y a exigir respuestas de las autoridades”.