Rocky, el perro de raza Gran Pirineo que se convirtió en símbolo de la lucha contra el maltrato animal en Coahuila, murió mientras permanecía hospitalizado en la clínica veterinaria Pets Care, luego de varios días de permanecer en estado crítico tras haber sido arrastrado por una camioneta en Saltillo. El can, de 14 años de edad, no logró recuperarse de las graves lesiones que sufrió durante el ataque.
La noticia fue confirmada oficialmente por el director médico del hospital veterinario Pets Care, el médico veterinario Humberto Baca, quien informó públicamente el fallecimiento del animal.
“A las 9:05 del día de hoy Rocky dejó de tener signos vitales”, comunicó el especialista al dar a conocer el deceso del perro.
El médico explicó que, desde el momento en que Rocky ingresó al hospital, el diagnóstico presuntivo fue un trauma medular agudo provocado por las lesiones ocasionadas durante el arrastre.
“El diagnóstico presuntivo desde su ingreso fue un trauma medular agudo, sin duda causado por las lesiones por arrastre que sufrió principalmente a nivel cervical”, señaló Humberto Baca.
De acuerdo con la información médica oficial, el estado de salud del perro fue sumamente delicado durante toda su hospitalización. Debido a la inestabilidad fisiológica que presentó, el equipo veterinario no pudo realizar estudios especializados como una tomografía computarizada o una resonancia magnética, ya que su condición no permitía someterlo a dichos procedimientos.
El especialista también informó que, conforme avanzó su evolución, Rocky presentó un deterioro respiratorio.
“Perdió la capacidad para concentrar oxígeno, por lo que fue colocada una punta nasal”, explicó Baca al detallar parte de la atención médica que recibió el animal.
Aunque no se emitió públicamente un certificado médico con una causa específica de defunción, el equipo veterinario señaló que las lesiones sufridas durante el arrastre fueron las que provocaron el trauma medular agudo que comprometió gravemente su estado de salud desde su ingreso al hospital.
Antes de concluir su mensaje, el director médico reconoció el trabajo del personal que atendió a Rocky durante sus últimos días.
“La atención médica fue oportuna, fue ética, fue con mucho amor”, expresó.
Tras confirmarse el fallecimiento, la clínica veterinaria Pets Care convocó a través de sus redes sociales a una despedida pública para rendir homenaje a Rocky. La invitación fue dirigida a todas las personas que siguieron el caso y buscaban darle el último adiós al perro.
La ceremonia se llevó a cabo ese mismo día a las 21:00 horas en las instalaciones de la veterinaria. Al lugar acudieron familias, niños, adultos, rescatistas, activistas y ciudadanos que, con flores, veladoras y mensajes de despedida, recordaron al can y exigieron justicia por el caso. Como parte del homenaje, Rocky fue despedido con mariachi en un ambiente de profundo respeto.
El caso de Rocky generó indignación nacional luego de que se difundiera un video en el que se observa al perro siendo arrastrado por una camioneta en el fraccionamiento Villas de San Miguel, en Saltillo, Coahuila. Las imágenes motivaron una investigación por parte de la Fiscalía General del Estado de Coahuila.
Como resultado de las investigaciones, Liliana “N”, señalada como presunta responsable del maltrato, fue detenida por elementos de la Agencia de Investigación Criminal y posteriormente presentada ante un juez de control. La mujer permanece vinculada a proceso mientras continúan las investigaciones, en un caso que ha impulsado nuevas exigencias de organizaciones y ciudadanos para que se apliquen sanciones ejemplares contra el maltrato animal.