Nextlalpan, Estado de México.- Integrantes del colectivo de madres buscadoras Ehécatl denunciaron el hallazgo recurrente de presuntos residuos médicos abandonados de manera irregular en el Gran Canal de Nextlalpan, donde actualmente realizan labores para localizar a Mariana Valentina, una menor de 11 años desaparecida desde mayo pasado tras caer accidentalmente al afluente.
Durante los recorridos de búsqueda, las activistas localizaron bolsas para soluciones intravenosas, agujas, medicamentos y diversos materiales de uso quirúrgico que, presuntamente, habrían sido desechados sin cumplir con los protocolos establecidos para el manejo de residuos biológicos y hospitalarios.
Las integrantes del colectivo señalaron que este tipo de hallazgos no son aislados, pues aseguran que en distintos puntos del canal han encontrado grandes cantidades de estos materiales, por lo que consideran que el lugar se ha convertido en un depósito clandestino de residuos de manejo especial. Según relataron, los desechos representan un riesgo sanitario para quienes participan en las labores de búsqueda, además del impacto ambiental que generan en la zona.
La búsqueda de Mariana Valentina comenzó el pasado 5 de mayo, luego de que la menor cayera accidentalmente al canal. Desde entonces, familiares, voluntarios y colectivos de búsqueda han mantenido recorridos constantes con la esperanza de encontrar algún indicio que permita localizarla.
Sin embargo, las jornadas también han derivado en hallazgos de relevancia forense. De acuerdo con las madres buscadoras, en los últimos meses se han localizado cuerpos, restos humanos y más de un centenar de indicios que actualmente son analizados por las autoridades correspondientes.
Ante esta situación, el colectivo hizo un llamado a las autoridades ambientales y sanitarias para que investiguen el origen de los residuos médicos encontrados en el canal, determinen si provienen de alguna clínica, hospital o establecimiento de salud, y sancionen a los responsables en caso de confirmarse un manejo irregular de estos desechos.
Las buscadoras advirtieron que la presencia de agujas, medicamentos y otros materiales potencialmente peligrosos incrementa los riesgos para quienes diariamente recorren el canal en busca de personas desaparecidas, por lo que exigieron acciones urgentes para evitar que el sitio continúe siendo utilizado como un vertedero clandestino.