Tras las acusaciones realizadas por el Departamento de Justicia en contra de funcionarios públicos por contar con vínculos con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, se dio a conocer que el líder de este grupo criminal se encuentra negociando con autoridades estadounidenses su posible entrega, junto con uno de sus hermanos.
De acuerdo con información de Los Angeles Times, Iván Archivaldo y su hermano Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, podrían llegar a un acuerdo con las autoridades estadounidenses, luego de que sus hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López mantuvieron cierta cooperación durante sus procesos judiciales en Estados Unidos.
La especulación sobre su entrega se dio luego de que el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros diez funcionarios morenistas fueran señalados por ser parte de una red que conspiraba para beneficiar a “Los Chapitos”, con el fin de traficar sustancias ilícitas de México a Estados Unidos.
Después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo de conocimiento público dichas imputaciones, también se dio a conocer que la investigación de este caso se logró en parte gracias a las declaraciones como testigos protegidos de Ovidio y Joaquín Guzmán López. De acuerdo con las investigaciones, los funcionarios abusaban de su poder para facilitar las acciones de la facción del Cártel de Sinaloa. Además, el grupo criminal presuntamente ayudó a Rocha Moya a conseguir la gubernatura de la entidad federativa.
Según la información del periodista Keegan Hamilton, dos fuentes cercanas al caso dijeron que tanto Iván Archivaldo como Jesús Alfredo han dialogado con autoridades estadounidenses para pactar una entrega negociada y, al igual que sus hermanos, ser declarados “testigos protegidos”.
Se afirmó que dichas conversaciones iniciaron hace un año y se presume que se esperaba ver cómo se llevaban a cabo los juicios de los hermanos Guzmán López, para poder tomar una decisión sobre la situación de Iván y Jesús.
La espera de la toma de decisión pudo verse afectada, ya que en la audiencia de Joaquín Guzmán López, en la que se declaró culpable por el delito de narcotráfico y lavado de dinero, se dio a conocer que fue el responsable de secuestrar y entregar a autoridades estadounidenses a Ismael “El Mayo” Zambada.
Esta entrega había sido utilizada por el hijo de “El Chapo” Guzmán como una medida para obtener beneficios durante su proceso y mostrar su disposición para colaborar con el gobierno de Estados Unidos.
Actualmente, la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos ofrece hasta 10 millones de dólares por información que lleve a la captura de los hermanos Guzmán Salazar, pues ambos fueron señalados como las cabezas actuales de la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.